El Arsenal sufrió hasta el final en Praga
El Slavia no pudo remontar una primera parte de absoluto dominio del Arsenal, pese a que en la segunda mitad le dio completamente la vuelta al partido y superó a su rival en todos los datos. Salvo en goles, claro. El técnico del equipo inglés, Mikel Arteta, reconoció el sufrimiento de los suyos hasta el final mientras que los checos lamentaron sus errores en los primeros compases de partido.
A priori, el duelo entre el Arsenal de Londres y el Slavia de Praga de este miércoles parecía uno de los más desequilibrados posibles en esta Champions League. Solo el factor campo, con el estadio de Eden lleno y un público entregado, favorecía a los checos.
Tras un sentido minuto de silencio a Jesús de Miguel, el jugador del Tenerife trágicamente muerto el martes mientras intentaba ganar al Andorra en el último minuto de un encuentro en la Segunda División española, el encuentro comenzó según el guion previsto. Los primeros 45 minutos fueron un partido sin historia. El Arsenal, con Gyokëres, Declan Rice o los campeones del mundo Mikel Merino y Martín Zubimendi dominaban el juego y atacaban, marcando con facilidad en el minuto 9 Noni Madueke, y más adelante, en el 38, Viktor Gyökeres. Y podrían haber sido más. Mientras, el Slavia se defendía como podía e intentaba salir al contrataque, pero sin acierto ni velocidad.
El también campeón del mundo David Raya no tuvo que usar las manos hasta el primer minuto de la segunda parte. De hecho, fue una gran parada a disparo de Oskar Kubiak, en lo que no fue una casualidad, sino un aviso de lo que se venía en el segundo tiempo. Y es que la segunda parte fue todo lo contrario a la primera. El Slavia volvió del vestuario con intensidad, energía y las ideas claras.
Pronto, Kubiak volvió a disparar a puerta y Raya volvió a rechazar. El gunner Ezri Konsa se ganó una amarilla por cortar un buen contrataque. El eslavista Ayaosi después tiró a puerta, pero un defensa rechazó a córner que, al sacarlo, voló por delante del arco con peligro. También Declan Rice vio amarilla ante el empuje de un Slavia que seguía ocasionando cada vez más peligro.
En el minuto 74 llegó una nueva ocasión, esta vez más clara, u ocasiones, porque tras una salida fallida de Raya, fueron dos los balones cabeceados que sacó el Arsenal en la misma línea. El árbitro tuvo que chequear también si no había habido penalti que luego reclamarían los checos. Pero todo se saldó con un saque de banda que terminó con un nuevo tiro a la puerta de Raya.
Kubiak de nuevo cabeceó después desde el centro del área ajustado al palo y solo un paradón de Raya en dos tiempos, y gracias a que el balón rebotó en el poste, logró finalmente atraparlo sobre la misma línea. La segunda parte era definitivamente del Slavia, pero el marcador seguía 0-2.
Fue el joven internacional polaco Oskar Nowak, en el minuto 90, quien por fin logró el gol que teminó de enardecer a todo el estadio. Y el Slavia siguió atacando. Ahora sí que estaba ya nervioso el Arsenal.
Tres ocasiones más tuvo el Slavia, pero no, volvió a perder. El propio Mikel Arteta reconoció lo mal que lo había pasado el actual campeón y líder de la liga inglesa en Praga.
“Ganar fuera de casa en Champions es siempre muy complicado y hoy se ha demostrado una vez más. La primera parte creo que hemos estado a un nivel altísimo, excepcional, diría yo. Teníamos que habernos ido con tres o cuatro goles de diferencia, pero no lo hemos hecho. (Y el Slavia) es un equipo con un espíritu increíble, batallador, muy caótico, necesita muy poco para generarte situaciones y hemos entrado mal a la segunda parte. Nos ha costado, hemos estado imprecisos, con cosas básicas muy mal hechas. Y cuando esto pasa en Champions, te va a tocar sufrir y hemos tenido que sufrir hasta el final”.
El técnico vasco también valoró en la rueda de prensa el gran nivel del Slavia en la segunda parte, especialmente por "el espíritu del equipo que les hace estar constantemente metidos en el partido y creer en todo momento en lo que pueden producir. Y no paran”, dijo, “navegan por los momentos difíciles del partido a la espera de su momento y nos han causado un montón de problemas”.
El técnico eslavista, Jindřich Trpišovský, lamentó las facilidades que dieron en el primer gol a los ingleses. Esos fallos puntuales, especialmente al inicio de los partidos, parecen estar arruinando muchas de las grandes citas del fútbol checo últimamente.
“Fue un regalo, demasiado barato. Dejamos que el balón botara en un uno contra uno tras un envío largo, permitimos que el balón tocara el suelo, no seguimos el desmarque del rival y terminamos encajando un gol así. Lógicamente, fue un golpe durísimo para el equipo”.
¿Mejor Slavia que el año pasado?
Pero no es que el Slavia no mereciera mucho más contra el Arsenal. Después de haber terminado sin haber tirado una sola vez a portería en la primera parte, las estadísticas finales hablan por si solas: 18 remates de los checos por 12 de los ingleses. De estos, seis al arco del Slavia, cinco del Arsenal, solo uno en la segunda parte. Pero ya se sabe, el fútbol es así, vino a decir Trpišovský.
“Sabemos cómo es el fútbol. A veces, basta con unos minutos para sumar puntos o ganar un partido. Por eso, cuando el marcador es de 2-1 y te encuentras dentro del área rival en tres ocasiones, puede pasar cualquier cosa. Y, si analizamos el partido en su conjunto, hay que decir una vez más que el fútbol no siempre es justo; solo es justo a veces. Es cierto que cometimos muchos errores —lo cual resulta, hasta cierto punto, lógico dada la calidad del rival al que nos enfrentábamos; algo que dejaron muy claro durante la primera parte—. Pero todo es posible hasta el último instante, aunque, claro, para ello hay que materializar las ocasiones”.
Realmente, la segunda parte del Slavia fue de las mejores demostraciones de fútbol del equipo checo en Champions. Pero, claro, es otra derrota y el Slavia solo suma un punto en cuatro jornadas y ocupa la antepenúltima posición de la tabla.
Como hace un año ya se enfrentó al Arsenal en Champions, las comparaciones eran obligadas. ¿Era mejor el Slavia hace un año? ¿O ahora? Muchos piensan que ahora, a pesar de los resultados. Trpišovský intentó responder a esta cuestión.
“Es difícil decir que hemos mejorado cuando solo tenemos un punto, aunque, en cierto modo, se ve que es así. Hace un momento estaba viendo en una pantalla abajo que mostraba la repetición de la ocasión en la línea de gol, con el balón justo ahí, sobre la línea, y ese es, en realidad, nuestro mayor problema: lograr que el balón cruce esa línea. Lo cierto es que estamos generando bastantes ocasiones. Somos más peligrosos en estos partidos. Pero por otro lado, diría que el año pasado éramos algo más peligrosos en las jugadas a balón parado. Creo que el año pasado éramos también mejores en defensa en algunos encuentros; y a menudo defendemos muy bien y estamos prácticamente impecables. Pero, lo de hoy... ese primer gol, la verdad es que me molesta mucho”.
Mientras en liga domina sin problema, el Slavia tendrá que seguir batallando con los mejores clubes del continente para levantar el vuelo en Champions. Su próximo rival será el Villarreal, que no ha empezado bien la temporada, especialmente la europea. Será el 25 de noviembre en España.








