Cuando el alcohol devuelve la memoria: la historia de la legendaria licorería checa Honc

El Museo de los Montes Gigantes en Jilemnice

El Museo de los Montes Gigantes en Jilemnice presenta “El oficio con olor a hierbas”, una exposición que revive la historia de la famosa licorería de la familia Honc. La muestra presenta documentos y objetos únicos recuperados del edificio original donde nació y funcionó la destilería.

Foto: Město Jilemnice

El Museo de los Montes Gigantes, en Jilemnice, ha inaugurado la exposición titulada “El oficio con olor a hierbas” (Řemeslo vonící bylinkami), que ofrece un detallado recorrido por la célebre licorería de la familia Honc en Horní Štěpanice y exhibe documentos y objetos rescatados de la casa de madera que albergó la destilería desde sus inicios.

La muestra repasa la historia del popular aguardiente de centeno conocido como “honcouka”, así como la tradición de los licores de hierbas que dieron fama a la familia.

Con motivo de la preparación de la exposición, el historiador Martin Witowski realizó un estudio histórico y arquitectónico de la casa original, que en su día fue sede de la licorería y que hoy funciona como albergue. Así lo explicó a la Radio Checa.

“El edificio fue reconstruido y pudo salvarse. Los sótanos son monumentales; alcanzan los 15 metros de longitud y son realmente únicos. La historia de la familia Honc en Horní Štěpanice se remonta, al menos, a la época de la Guerra de los Treinta Años”.

A lo largo de los años, la casa sufrió numerosas reformas y transformaciones, en las que perdió parte de su fisonomía original. Sin embargo, pese al paso del tiempo y a los cambios acumulados, el edificio conserva un valor histórico indiscutible como testimonio de la familia Honc y de la industria licorera que alcanzó renombre en toda la región. Para esta familia, perteneciente a un acomodado estrato de campesinos de montaña, el momento decisivo llegó en 1872, señala el historiador.

“En el año 1872, el joven Jan convenció a su padre para obtener una concesión para fabricar y vender bebidas alcohólicas. Aquí también se pueden ver objetos que encontré directamente en la licorería, por ejemplo negativos de vidrio originales a partir de los cuales se producían postales que hasta hoy circulan por el mercado de antigüedades”.

La muestra incluye también fragmentos de la crónica familiar, fotografías históricas y objetos originales, como una barrica de madera, botellas patentadas y una amplia colección de anuncios publicitarios.

“También se han conservado las listas de precios; yo las encontré arriba, en el desván, entre el heno, así que ese es otro gran tesoro. Y también anuncios. La publicidad de los licores Honc aparecía incluso en la prensa y en debates de alcance nacional”.

Según relatan las fuentes históricas, en cualquier taberna de la región se servía la famosa “honcouka”, un aguardiente de centeno cuya calidad superaba a la que hasta entonces llegaba de contrabando. Además, como sus precios eran accesibles, no tardó en ganar popularidad.

Y más allá de su producto estrella, la licorería ofrecía muchas otras especialidades: licores de pimentón, perada y genciana, además de coñac, slivovice, ron y aguardientes de centeno auténticos. También producían alcohol purificado, vinagres, vinos de frutas y limonadas. Asimismo, junto a la casa familiar había un manantial de excelente calidad, lo que permitió a los Honc fabricar incluso agua con gas.

Instalada en la sala heráldica del museo, la exposición destila recuerdos de una tradición que marcó la vida económica y social de la región. Y si bien el alcohol suele asociarse con la pérdida de memoria, con esta iniciativa sucede exactamente lo contrario.

Autores: Eliška Pilařová , Kristina Kellnerová | Fuente: iROZHLAS.cz
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