Condena confirmada a una comadrona por un parto domiciliario de alto riesgo

El Tribunal Supremo de la República Checa dictaminó que la libertad de la madre para elegir el lugar y la forma de dar a luz no es absoluta y termina donde comienza la obligación de proteger la vida y la salud del niño. El tribunal rechazó el recurso de una mujer, de profesión comadrona, que fue condenada condicionalmente tras optar por un parto en casa pese a las advertencias médicas. El recién nacido sufrió graves daños cerebrales y falleció tras varias semanas hospitalizado, según informó el tribunal en un comunicado.

Según la portavoz Gabriela Tomíčková, la legislación checa garantiza el derecho a elegir el lugar y el modo del parto, pero este está limitado cuando existen riesgos médicos elevados conocidos de antemano. Los médicos habían advertido a la mujer del peligro de un parto domiciliario, pero ella decidió continuar con él. El Tribunal de Distrito de Semily la condenó a diez meses de prisión con suspensión condicional de 15 meses, una decisión que fue confirmada posteriormente por el Tribunal Regional de Hradec Králové.