Chequia, obligada a pagar una indemnización histórica tras 30 años de batalla legal: 670 millones de euros

El Tribunal de Apelación de Londres asestó un revés definitivo a la República Checa, confirmando su obligación de indemnizar al empresario Josef Šťáva por el polémico caso Diag Human de los años 90.

Tras nada menos que tres décadas de conflicto, Chequia se enfrenta ahora a la que sería una de las indemnizaciones más elevadas de toda la historia del país tras una sentencia definitiva del Tribunal de Apelación de Londres, que obliga al Estado a pagar unos 670 millones de euros a Josef Šťáva, fundador de la empresa Diag Human, por daños derivados de un conflicto comercial que se remonta a principios de los años 90.

Josef Šťáva  (2014) | Foto: Česká televize,  ČT24

Todo comenzó en 1991, cuando Šťáva, entonces al frente de la empresa Conneco (antecesora de Diag Human), estaba a punto de cerrar acuerdos comerciales con la multinacional danesa Novo Nordisk, seleccionada previamente en una licitación estatal para introducir un sistema moderno de procesamiento de plasma sanguíneo en el país.

Sin embargo, el Ministerio de Salud checo, liderado entonces por Martin Bojar, intervino de forma inesperada enviando una carta a la farmacéutica danesa en la que se ponía en duda la integridad de Conneco. Este gesto, interpretado como una advertencia oficial del Estado, provocó la inmediata ruptura de las negociaciones y la exclusión de Šťáva del sector, quien alegó que esta intervención no sólo truncó su proyecto empresarial, sino que le causó pérdidas económicas multimillonarias y daños irreparables en su reputación.

Fue tras demandar al Estado checo, en 1996, cuando Josef Šťáva ganó un arbitraje nacional en 2008 que condenó a Chequia a pagarle más de 330 millones de euros. Sin embargo, el gobierno intentó anular el fallo con una comisión unilateral que generó fuertes críticas y acabó siendo determinante en el posterior arbitraje internacional.

Foto ilustrativa: Comisión Europea

Pasarían nueve años, hasta el 2017, cuando Diag Human llevó el caso a una corte internacional en Londres, amparándose en tratados de protección a inversores. Allí el tribunal no solo ratificó la culpabilidad del Estado, sino que denunció tácticas ilegales como el uso de servicios secretos y campañas de desprestigio mediáticas que culminaron en un fallo definitivo en 2022.

Este concluyó que la República Checa debía pagar la indemnización íntegra incluyendo intereses de demora, los cuales han crecido a razón de más de 50.000 euros al día, superando hoy ya los 670 millones de euros.

El gobierno de Petr Fiala intentó revocar este laudo ante el Tribunal Superior de Londres, pero ahora el Tribunal de Apelación ha desestimado en gran medida sus argumentos. Si bien el tribunal estimó una de las objeciones de la República Checa relacionada específicamente con la empresa Diag Human por razones formales, desestimó la oposición del Estado contra la demanda de Josef Šťáva a título personal, algo que destacó recientemente el abogado de Šťáva, Jan Kalvoda, quien acusó al Gobierno de checo de ocultar la verdad al público, presentando como un éxito lo que en realidad es una clara derrota judicial.

Jan Kalvoda | Foto: Česká televize,  ČT24

"Chequia prosperó en su oposición a la demanda de Diag Human, como uno de los demandantes. Sin embargo, la oposición contra el segundo demandante, Josef Šťáva, fue rechazada por el Tribunal de Apelación tras la primera instancia, por lo que su reclamación de indemnización íntegra fue confirmada definitivamente", explicó el letrado tras las recientes informaciones que destacaban el supuesto “triunfo” del Estado en este proceso legal.

Por su parte, el Ministerio de Finanzas checo respondió escuetamente a estas declaraciones y la decisión, asegurando que se encuentra aún analizando el fallo antes de tomar nuevas medidas.

Se espera que en junio de este mismo año el tribunal decida si Šťáva tiene derecho al 100% del pago o sólo al 70%, dependiendo de cómo se reparta la responsabilidad con Diag Human. No obstante, la obligación del Estado se antoja firme: a Chequia le toca pagar.