Científicos checos desarrollan un dispositivo clave para simular micrometeoritos en la NASA

El instrumento SELINA

El innovador generador de partículas SELINA, creado por investigadores checos y recientemente instalado en la Universidad de Colorado, permitirá estudiar la habitabilidad de lunas heladas y mejorar la resistencia de materiales espaciales frente al impacto de micrometeoritos.

Un equipo de científicos checos ha dado un paso crucial en la investigación espacial al desarrollar un dispositivo capaz de simular partículas del espacio como micrometeoritos o fragmentos de hielo. El instrumento, bautizado como SELINA, ya se encuentra operativo en una de los laboratorios de la Universidad de Colorado en Boulder, dentro de una instalación especializada colaboradora de la NASA.

Instalación del instrumento SELINA en el laboratorio DAL de Boulder con la participación del equipo de la Academia de Ciencias y los expertos del laboratorio DAL. | Foto: Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa

Este generador de partículas, aunque de tamaño compacto, supera ampliamente a sus equivalentes internacionales en precisión y versatilidad. Así lo afirma Ján Žabka, investigador del Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa y uno de los líderes del proyecto. Según este, SELINA representa un verdadero avance tecnológico que facilitará la exploración de los llamados "mundos helados" del Sistema Solar, como las lunas de Júpiter.

“Somos capaces de producir gotas minúsculas de agua y generar un haz de partículas perfectamente definido”, explicó Žabka. Gracias a esta capacidad, el dispositivo puede recrear con gran fidelidad las condiciones que se encuentran en entornos espaciales extremos.

Una herramienta para investigar la vida fuera de la Tierra

El aparato SELINA en primer plano,  el acelerador Pelletron al fondo. El acelerador simula los impactos de partículas de polvo a gran velocidad y sirve para calibrar los instrumentos destinados a misiones espaciales. | Foto: Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa

El instrumento permitirá simular escenarios como los que estudia actualmente la sonda Europa Clipper, enviada por la NASA hacia una de las lunas heladas de Júpiter. Desde estas lunas se expulsan diminutas partículas de hielo, y los científicos esperan detectar en ellas moléculas orgánicas que podrían indicar la existencia de condiciones favorables para la vida, afirma Jourdy Bouwman de la Universidad de Colorado.

“De las lunas heladas se liberan diminutas partículas de hielo. Nos interesa saber si en ellas podemos detectar moléculas orgánicas. Eso nos puede decir si hay condiciones adecuadas para la vida, si esas lunas son habitables”.

Dado que las sondas espaciales como Europa Clipper sólo pueden recopilar datos a distancia, SELINA permitirá recrear en laboratorio las mismas partículas detectadas por los sensores a bordo. Esto facilitará la comparación de espectros y permitirá interpretar con mayor precisión los datos enviados desde el espacio, explica en detalle Jan Žabka.

Ján Žabka | Foto: Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa

“Mezclamos diferentes aminoácidos con agua para observar qué compuestos se forman. Después, cuando los instrumentos en el espacio detectan algo, podemos comparar los resultados con nuestros experimentos”.

De este modo, SELINA permite fabricar partículas “a la carta”, modificando variables como el tamaño, la velocidad, la composición química o la carga eléctrica de las partículas, según los datos que lleguen del espacio.

Más allá de la astrobiología: protección de naves espaciales

El montaje del aparato SELINA | Foto: Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa

Además de su uso en la búsqueda de vida extraterrestre, SELINA servirá para probar la resistencia de materiales espaciales frente al impacto de partículas de alta velocidad. Estos experimentos permitirán evaluar los daños que pueden causar los micrometeoritos en estructuras como la Estación Espacial Internacional (ISS), donde ya se han documentado perforaciones provocadas por estos impactos. Gracias a las simulaciones con SELINA, los científicos podrán desarrollar y probar materiales más resistentes, con el objetivo de mejorar la seguridad de futuras misiones espaciales, aclara Žabka.

“Existen ejemplos de daños en las superficies de la estación espacial ISS. Se puede ver que los micrometeoritos realmente hacen agujeros en el revestimiento. Con nuestro instrumento podemos crear partículas similares y probar nuevos materiales y sus propiedades, para evitar que esto ocurra o, al menos, para que sean más resistentes”.

Un proyecto con vocación internacional

Aunque la unidad principal del dispositivo se ha instalado en Estados Unidos, los investigadores han construido dispositivos similares a SELINA en otras instituciones científicas. Actualmente, existen versiones en funcionamiento en la Universidad de Leipzig (Alemania) y en el propio Instituto Heyrovský en Praga, lo que refuerza el alcance internacional del proyecto.

Formación de científicos estadounidenses en el laboratorio DAL de la Universidad de Colorado en Boulder | Foto: Instituto de Química Física Jaroslav Heyrovský de la Academia de Ciencias de la República Checa
Autores: Kristina Kellnerová , Martin Srb | Fuente: iROZHLAS.cz
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