“Chequia es un gran país, deberíamos confiar más en nosotros mismos. Y también en los demás”
El presidente Petr Pavel ha destacado en su discurso de Año Nuevo todas las virtudes de la sociedad checa pero señaló factores como el populismo como los culpables de una fragmentación contra la que animó a todos a trabajar.
En su tercer discurso de Año Nuevo como presidente de la República Checa, Petr Pavel, no quiso entrar en cuestiones políticas ahora que el nuevo Gobierno está dando sus primeros pasos. Al gabinete entrante le deseó éxito en las medidas que promuevan el bien de todos los ciudadanos. Y aseguró que siempre se interesará por “saber si el gobierno y cada ministro cumplen sus promesas y no toman medidas que puedan amenazar nuestra democracia, sus instituciones, nuestra seguridad o nuestra pertenencia al mundo libre”.
Pavel destacó que Chequia es de los países más seguros del mundo y uno de los que más crecen económicamente. También destacó la generosidad de los checos y su participación voluntaria en campañas solidarias y de caridad, así como los éxitos en desarrollo científico y tecnológico, destacando la figura de Matyáš Boháček, como uno de los mayores talentos del mundo en el campo de la inteligencia artificial.
“Podemos producir casi cualquier cosa. Somos uno de los pocos países del mundo capaces de producir desde relojes hasta aviones, con nuestro propio diseño y producción. Un videojuego checo se ha convertido en un éxito mundial”, subrayó.
“Construyamos nosotros mismos los cimientos de nuestra cohesión como sociedad”
Pese a ello, dijo pasar mucho tiempo reflexionando sobre el descontento de la sociedad. “A veces dejamos que todo lo bueno se vea arruinado por una tendencia a la insatisfacción. Ojalá pudiéramos mirar lo que nos rodea con más alegría y con conciencia de nuestro propio valor. La República Checa es un gran país, y por eso deberíamos confiar más en nosotros mismos. Y también deberíamos confiar más en los demás. Así podremos resistir mucho mejor todas las batallas y pruebas futuras”.
La recuperación de la confianza de los checos en sí mismos fue una de las cuestiones que marcaron su alocución, grabada de antemano. Esta recuperación de la confianza debe comenzar con cada individuo, no en la política, dijo. "No estamos divididos porque tengamos tantas diferencias insalvables, sino por el tono del debate público", señaló. "Todos deseamos cosas muy similares. Deberíamos esforzarnos más por volver a valorar lo que tenemos en común", enfatizó.
"No nos dejemos caer en el populismo"
Pero advirtió que no cabe esperar que los políticos emprendan ese camino. “La política, por su propia naturaleza, se basa en el choque de opiniones, y la controversia suele ser la vía más fácil para llamar la atención. Quienes pueden construir los cimientos de nuestra cohesión somos cada uno de nosotros”, dijo.
“Ojalá podamos evitar caer en la atracción del populismo. Que cada uno de nosotros alce la vista de los extremos que vemos a diario en las redes sociales y observe lo que nos rodea con mayor sobriedad y reflexión”, pidió Pavel. “Entonces veremos que todos deseamos cosas muy similares: amabilidad, atención médica asequible, seguridad, escuelas de calidad y una vida digna. La intersección de nuestros objetivos es tan amplia que no tiene sentido que los desacuerdos se conviertan en el lema de nuestro país. Al contrario, deberíamos esforzarnos mucho más por mencionar una y otra vez lo que tenemos en común”.
También destacó como inspiración “más valiosa las personas que, sin grandes gestos ni expectativas de reconocimiento, defienden algo más profundo. He conocido gente así en mis viajes por la República Checa. Personas que trabajan con niños en su tiempo libre, cuidan el paisaje, los monumentos y el patrimonio de nuestros antepasados. Quienes cuidan de personas mayores o con discapacidad. Quienes guían a los jóvenes hacia el deporte, enseñan nuevas habilidades, la relación con la naturaleza y valores cívicos positivos. Incluso quienes donan su dinero para apoyar proyectos importantes u organizaciones sin fines de lucro”.
Porque hay cosas que el Estado no hace y no puede hacer, dijo el presidente. “La política no es ni debe ser el único espacio de la vida pública. Una auténtica sociedad civil debe coexistir con ella, complementándola y corrigiéndola, para que la vida en la República Checa sea lo más rica posible y para que todos puedan encontrar comprensión y apoyo”.
“Escuchemos a los jóvenes, démosles espacio para generar ideas y tomar decisiones”
Petr Pavel, que cumplió 64 años en noviembre, terminó su discurso refiriéndose a la juventud checa. “Contamos con una generación joven increíblemente talentosa que no es indiferente a lo que sucede a su alrededor. Tienen el deseo, la fuerza, grandes ideas y determinación de cambiar las cosas para mejor. Si me permiten dirigirme ahora a las personas de mi edad, quisiera pedirles: escuchemos a los jóvenes, démosles espacio para generar ideas, pero también la oportunidad de tomar decisiones”.








