Český Krumlov limita el ingreso a su centro histórico y desata críticas
En un intento de aliviar el tránsito en Český Krumlov, una de las ciudades más pintorescas de República Checa, las autoridades han prohibido a los turistas la entrada con un vehículo propio al centro histórico de la ciudad. La medida ha despertado reacciones diversas.
“Aún no es temporada y ya hay suficientes personas, por lo que si hubiera coches sería peor, y en los meses de verano estaría completamente lleno. Aunque los conductores fueran educados y condujeran despacio, creo que es mejor que no haya tanto tráfico aquí”. Opina Jidřich Talián, un visitante de Teplice que decidió hacer una excursión a lo que es, indudablemente, uno de los lugares más bellos en la República Checa, incluido en la lista de patrimonio de la UNESCO.
Y es que las estrechas calles que rodean el castillo del siglo XIII, en combinación con el alto número de visitantes que recibe la ciudad anualmente, dejan poco espacio para vehículos privados. Aun así, varios han criticado la medida, sobre todo en el sector de la hostelería.
“Todos estamos en la zona peatonal y queremos que haya menos coches aquí. Por otro lado, considero que la prohibición total para los automóviles particulares de los huéspedes es desafortunada. Creo que debería haber alguna forma de que los visitantes puedan obtener permiso para ingresar bajo ciertas condiciones. La prohibición puede llevar a una disminución de la demanda de alojamiento, porque las personas perciben cualquier complicación negativamente”. Expresó sus preocupaciones Přemysl Grunt, director del Hotel Růže en Český Krumlov.
En un tono similar, David Kopenc, propietario de un hotel y cafetería en la Plaza Svornost habló de la posibilidad de designar vehículos para transportar a los turistas desde el aeropuerto o la estación de tren hasta los alojamientos. “Podría ser una pequeña furgoneta o un microbús para que las personas con grandes maletas o movilidad reducida tengan alguna alternativa”.
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Alexandr Nogrády, se mantiene firme tras la decisión. La situación del tráfico, según él, era insoportable desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no todo son restricciones, ya que el margen de maniobra para vehículos que abastecen a los negocios locales es ampliamente mayor, por lo que la medida no debería afectarlos. Nogrády espera que esta excepción sea tomada como tal, es decir, que sus beneficiarios la utilicen de forma responable. “Esperamos que las empresas no abusen de esta medida, que sólo conduzcan cuando sea absolutamente necesario y que, en cambio, haya más espacio para las terrazas sitios donde sentarse. Se puede decir que el comienzo en la implementación de las medidas será gradual. Un control más estricto podrá ocurrir cuando todas las señales de tránsito estén actualizadas, lo que debería ocurrir en unas dos semanas”.
Además, otros sectores podrían beneficiarse de una excepción. De acuerdo con las nuevas normas de restricción del tráfico en el centro histórico de Český Krumlov, los taxistas y los organizadores de eventos culturales o bodas también podrán solicitar permisos de entrada.








