Babiš quiere presentar el nuevo gobierno ya la próxima semana

Andrej Babiš

Las negociaciones avanzan a toda velocidad días después de las elecciones y el próximo primer ministro, Andrej Babiš, dice tener ya la fórmula para el nuevo Gobierno con Automovilistas y SPD. Ya suenan con fuerza nombres propios para varios ministerios, pero también vetos.

Pocos días después de las elecciones parlamentarias, en la República Checa se moldea con velocidad su próximo gobierno que, previsiblemente cambiará la decidida orientación proeuropea y proucraniana que ha caracterizado al gabinete saliente de Petr Fiala.

Tomio Okamura  (SPD),  Andrej Babiš  (ANO) y Petr Macinka  (Motoristé sobě) | Foto: iROZHLAS.cz / Profimedia

Las reuniones se suceden y el líder del movimiento ANO, Andrej Babiš, que logró el sábado la victoria más abultada en unas elecciones parlamentarias en Chequia desde 1989, aventura que ya la próxima semana tendrá lista su propuesta de Gobierno.

“Cuando nos pongamos de acuerdo, iré a ver al presidente. Espero que sea para el viernes de la próxima semana, cuando acordemos con los presidentes de cada bancada las comisiones parlamentarias”.

El aún eurodiputado del partido conservador y neoliberal Automovilistas (Motoristé) Filip Turek, reconoció abiertamente que tiene “muchas probabilidades” de ser el próximo ministro de Relaciones Exteriores.

Turek quiso desmarcarse de las posiciones más extremistas del que será su socio de gobierno, el partido Libertad y Democracia Directa, el SPD, del que dijo incluso que no ve con buenos ojos ocupando ministerios.

Petr Macinka y Filip Turek | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

“El SPD mantiene desde hace mucho tiempo posturas en política exterior distintas a las nuestras. Estamos a favor de permanecer en la OTAN y en la UE. Somos críticos con la UE, pero no apoyamos referendos sobre la salida de la UE y, definitivamente, no apoyamos la salida de la OTAN. Son cuestiones de seguridad y, desde luego, no puedo concebir que Okamura sea ministro de Defensa”.

Parece que ese punto delicado en las negociaciones ha sido ya superado y el propio Andrej Babiš aseguró que ningún político del SPD será ministro, pero sí expertos asignados por la formación de Okamura.

“Actualmente el debate es sobre la cantidad de ministerios. El partido SPD formará parte del gobierno por medio de expertos en algunos ministerios mientras que los Automovilistas estarán representados por políticos”.

Parece que SPD acepta ese punto. Lo que ha pedido su líder, Tomio Okamura, del que se habla que podría ser el presidente de la próxima Cámara Baja, a falta de un ministerio, es el cambio del jefe de la Policía, Martin Vondrášek.

Martin Vondrášek | Foto: René Volfík,  iROZHLAS.cz

“Creo que debe haber un cambio, porque queremos libertad de expresión sin censura y nuestros votantes son muy exigentes al respecto. No es nada personal ni es por ejercer influencia política, pero creo que no se puede procesar y amenazar con tres años de prisión por opiniones. Por opiniones que ni siquiera exigen nada. Eso está mal”.

Los problemas del SPD con Vondrášek tienen que ver con la denuncia ante la justicia de la Policía contra el propio Okamura y su formación por los carteles de la campaña para las elecciones regionales de 2024. Okamura y el SPD están acusados de incitación al odio y pende sobre el político una condena a tres años de prisión. En los carteles se podía ver, por ejemplo, a un negro con un cuchillo todo ensangrentado y un texto que se refería a él como un “cirujano de importación”, o se mostraba a niños gitanos fumando de los que se decía que no tenían por qué ir a clase.

El candidato a primer ministro, Andrej Babiš ha criticado a Okamura por su petición de sustituir al jefe de la Policía, considerándolo “una gran inconveniencia”.

Karel Havlíček,  Adam Vojtěch,  Andrej Babiš,  Robert Plaga y Alena Schillerová en un cartel electoral del movimiento ANO | Foto: Jakub Jirásek,  iROZHLAS.cz

Las actuales prioridades del gobierno que se perfila son otras, según dijo Babiš.

“Lo primero que tenemos que tener bajo control es el presupuesto y, por supuesto, cumplir el programa para la primera sesión del Gobierno que será el rechazo a los permisos de emisiones y el rechazo al pacto migratorio. Pero, por supuesto, la prioridad absoluta es el dinero del presupuesto para las infraestructuras de transporte”.

En cuanto a otros nombres de ministros, parecen claros algunos que repetirían del anterior gobierno de Babiš. Es el caso de Adam Vojtěch, en Salud, un cargo que ocupó varias veces durante la pandemia del covid-19; Robert Plaga en Educación, que también tuvo que batallar con la pandemia en los colegios; y, por supuesto, los vicepresidentes de ANO, Karel Havlíček en Industria y Comercio y Alena Schillerová en Economía.

El momento del adiós

Y mientras unos se preparan para formar Gobierno, otros hacen justo lo contrario. El aún primer ministro, el presidente del Partido Cívico Democrático (ODS), Petr Fiala, declaró algo que muchos esperaban que se produjera de un momento a otro.

Petr Fiala | Foto: Oficina del Gobierno Checo

“En el próximo congreso del ODS, no me postularé para presidente ni para ningún otro cargo”.

El mismo mensaje sonó del ministro de Finanzas saliente, el vicepresidente del ODS Zbyněk Stanjura, salpicado por el caso de los bitcoins en el Ministerio de Justicia.
Mientras salen varios nombres en las quinielas para tomar el relevo en el partido, también se debate internamente la propia existencia de la coalición Juntos (Spolu), en la que junto al Democristiano Partido Popular (KDU-ČSL) y TOP 09, han liderado el país los últimos cuatro años.

Jana Maláčová | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

Otro adiós y otra reforma a la vista, pero mucho más dramática, es la de la Socialdemocracia. Por segundas elecciones consecutivas, no logró ninguna representación parlamentaria y su líder, Jana Maláčová, también anunció su dimisión.

Aquellos que dejaron el partido cuando Maláčová se unió a los comunistas para intentar volver a ocupar algún escaño, podrían regresar ahora e intentar resucitar al partido más antiguo de la política checa.