Armas checas para Colombia

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Colombia es uno de los grandes compradores de armas de producción checa. El volumen de compras convierte al país sudamericano en el quinto cliente mundial de la República Checa.

Mientras los exportadores checos se quejan de haber registrado un significativo descenso de sus ventas en Latinoamérica, la industria armamentista informa -según el diario Mladá Fronta Dnes- que en los primeros tres meses del año en curso ha logrado negocios millonarios.

Estadísticas oficiales detallan ventas a Colombia por más de ocho millones de dólares. Esta cifra corresponde, por ejemplo, al volumen anual de ventas conseguido el año pasado, lo que pone de manifiesto el auge actual. De esta manera Colombia se convierte en el quinto cliente mundial de la República Checa detrás de países como EE.UU., Alemania, Francia y Eslovaquia.

Las pistolas y los revólveres de producción checa han topado con muy buena acogida entre los clientes colombianos. El código comercial no permite revelar la identidad de los compradores, pero fuentes oficiales de Colombia comentaron a los medios de comunicación que en la inmensa mayoría de los casos se trata de instituciones y no de personas individuales.

Expertos en la materia advierten que a pesar de que en Colombia se vive un prolongado estado de violencia y permanentes enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas, la guerrilla, los narcotraficantes y los paramilitares, se trata de un país que permanece fuera de la lista de los lugares con embargos para la venta de armas.


México es el otro país latinoamericano que ha incrementado la compra de armas checas. Al igual que los colombianos los clientes mexicanos prefieren las pistolas y los revólveres.

El monto de las ventas de armas checas a México en los primeros tres meses del año superó los siete millones de dólares, lo que quiere decir unos cuatro millones más que el año pasado.

De acuerdo con informaciones del Ministerio de Industria y Comercio checo muchas de las armas checas son utilizadas por la Policía, el Ejército y agencias de seguridad.

Las pistolas y revólveres checos tienen fama por su calidad, prestaciones, seguridad y durabilidad, por lo que se convierten en fieles compañeros en tareas de protección, defensa y vigilancia.

Según explicaran a los medios de comunicación personeros del Ministerio de Industria y Comercio, la República Checa aplica una política muy estricta a la hora de exportar armas.

Los convenios y contratos son claros y transparentes y evitan la venta de armas a terceros. Praga no exporta armas a los países que se encuentran en la lista internacional de países peligrosos. Fue por ello que se cortó el suministro de pertrechos militares a una serie de países. Y cabe agregar que los ya severos controles fueron aumentados después de los acontecimientos del 11 de septiembre.

Desde el punto de vista comercial la industria armamentista checa atraviesa momentos bastante buenos ya que también ha logrado colocar en el mercado internacional de armas sus tanques, vehículos blindados y armas ligeras.

Autor: Federico Picado
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