A. V. Fric

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Esta es una semblanza del explorador, botánico y escritor checo, Alberto Vojtech Fric, quien consagró gran parte de su vida al estudio de la vida y las costumbres de los indígenas de Sudamérica y a la flora de toda la América Latina. Amplio reconocimiento merece Fric también por haber popularizado ese tema en los entonces territorios de la Corona Checa.

Alberto Vojtech Fric nació en 1882 en una conocida familia de intelectuales checos, muchos de cuyos miembros habían desempenado un importante papel en la vida cultural, científica y política checa de las postrimerías del siglo XIX. Alberto solía ser considerado por sus parientes como un aventurero y sonador que había abandonado las costumbres familiares, ya que lo único que le interesaba era conocer tierras lejanas no holladas todavía por el progreso de la civilización.

El conocer tierras lejanas y poco exploradas era lo que Alberto Vojtech Fric había anhelado desde su infancia. Leía diarios de viajes de numerosos exploradores y misioneros. Y en particular le atraía todo lo relacionado con América Latina.

Alberto Vojtech Fric realizó su primer viaje a Sudamérica a comienzos del presente siglo. Y ese primer viaje, curiosamente, casi le costó la vida. En la selva del Brasil fue atacado por un jaguar y Fric se salvó casi por milagro. Como si fuera poco, el explorador checo contrajo el paludismo.

Fric logró superar la enfermedad, y ese primer viaje a Sudamérica lo unió para siempre con los indígenas. Estos influyeron de tal manera sobre Alberto Vojtech, que desde entonces llegó a despreciar casi por completo la por él denominada "pseudocultura europea". Al regresar a su país, Fric solía expresarse abiertamente en ese sentido, por lo que la sociedad checa de entonces asumió una postura bastante negativa con respecto a él.

Tan sólo decenios más tarde se llegó a reconocer que Fric tenía razón al demandar el respeto al modo de vida de los indígenas y al no aceptar que a los habitantes autóctonos de Sudamérica se les apreciara según los valores y el modo de vida de los centroeuropeos.

Entre 1903 y 1905 y entre 1906 y 1908, Alberto Vojtech Fric regresó nuevamente a su tan amada Sudamérica, donde se dedicó al estudio detallado de los idiomas y la cultura de los indígenas. A su regreso sorprendió sobremanera a los checos ya que, además de traer consigo un valioso material para posteriores estudios etnográficos, desde Paraguay se trajo a Praga a un indígena que padecía de cierta enfermedad y Fric quería tratar de ayudarle a curarse.

La historia de ese indígena es realmente cómica, pues después de haberse curado resultó para él sumamente interesante conocer un mundo totalmente desconocido hasta entonces. Pero al regresar posteriormente a Paraguay a su tribu y compartir sus vivencias con sus compatriotas, fue calificado de mentiroso y expulsado de su tribu. Bueno, así por lo menos lo cuentan diversas fuentes informativas de la época. Lo cierto es que, gracias a la estancia de ese indígena en Praga, así como al libro que posteriormente Fric dedicara a su historia, el interés de los checos por la vida de la población autóctona de América Latina fue creciendo.

En el período posterior a la Primera Guerra Mundial, Alberto Vojtech Fric pasó a dedicarse especialmente, al cultivo e investigaciones de los cactos, ganándose pronto prestigio europeo. En aquel período realizó otros cuatro viajes a tierras lejanas, esta vez incluyendo América Central y del Norte, trayendo desde allí a su Patria centenares de especies de cactos. También a Fric se debe entonces el que en la República Checa el cultivo de cactos siga siendo hoy muy popular.

La Segunda Guerra Mundial dificultó el trabajo científico de Fric, por lo que éste se dedicó a la labor literaria. Basándose en sus apuntes describía con detalles sus experiencias adquiridas en América Latina. La mayor obra literaria de Fric dedicada al tema se titula "Los indígenas de América Latina", que fue uno de los mejores documentos sobre la vida de los indígenas latinoamericanos, de los que se editaron en este país.

Fric reunió también una gran colección de carácter etnográfico que hubiera podido servir de base al estudio de las culturas extraeuropeas. Pero lamentablemente, en el Museo Náprstek de las Culturas Extraeuropeas, en Praga, se ha conservado sólo una mínima parte de esa colección. La mayoría de los documentos y otras muestras reunidos por Fric se encuentran hoy en museos de Berlín, Nueva York y San Petersburgo. No nos compete juzgar los motivos que condujeron a que la muestra de Alberto Vojtech Fric se dispersara por el mundo. Todo parece indicar que la rivalidad profesional en la época de Fric tenía la misma intensidad que en nuestros días...

Alberto Vojtech Fric falleció en diciembre de 1944 a los 62 años de edad, víctima del tétano. Pero sus libros, que documentan la vida de la población autóctona de América Latina, impregnados de un profundo mensaje humanista y que ayudan a descubrir mundos lejanos, siguen en boga en la República Checa.