Voyager 1: la sonda que lleva un mensaje en checo para los extraterrestres está a casi 26.000 millones de km de la Tierra

En noviembre de este año, la sonda Voyager 1 cumplirá 50 años desde su lanzamiento al espacio. A bordo, la sonda contiene grabaciones de varios idiomas, entre ellos el checo y el español.

Václav Otakar Kostroun | Foto: Hvězdárna a planetárium Brno

25 mil millones de kilómetros. Esa es la distancia aproximada a la que se encuentra de la Tierra la sonda espacial Voyager 1. Desde hace ya medio siglo, junto a su gemela idéntica, la sonda Voyager 2, ha recorrido el espacio interestelar, recopilando datos e informaciones del sistema solar exterior. Las dos contienen algo muy especial: un disco denominado “Voyager Golden Record”, en que están grabadas 55 voces de diferentes lenguas saludando desde la Tierra. Una de ellas, por supuesto, es el checo.

En otoño de este año, Voyager 1 habrá recorrido una distancia equivalente a un día luz, es decir, aproximadamente 26 mil millones de kilómetros. Incluso antes de alcanzar ese hito, ya se ha convertido en el objeto creado por los seres humanos más remoto de la Tierra. Actualmente, una señal de radio enviada desde la sonda al planeta tarda unas 24 horas en ser recibida.

Queridos amigos, ¡os deseamos todo lo mejor!

Foto: Hvězdárna a planetárium Brno

“Queridos amigos, ¡os deseamos todo lo mejor!”. Estas son las palabras en checo que grabó Václav Otakar Kostroun para saludar a los hipotéticos seres que podrían dar con la sonda. Una tarde de 1977, cuando estaba en su despacho de la Universidad Cornell, de repente recibió una llamada de su compañera de trabajo preguntándole si tenía un momento para grabar un mensaje para la sonda Voyager 1. Había solo dos condiciones: la grabación tenía que ser corta y se tenía que grabar en ese mismo momento. Antes de solicitar la colaboración de Kostroun, los líderes del proyecto consultaron a la ONU, pero la organización era incapaz de cumplir con estas limitaciones, según explica el propio Kostroun en diálogo con un equipo del Observatorio de Brno, difundido por la Radio Checa.

“Me dijeron que ya habían preguntado ahí, pero todos querían hablar durante minutos. No obstante, el disco de oro no tenía esta capacidad”.

Kostroun tuvo solamente un par de minutos para decidir lo que iba a decir. Al final, eligió aquel simple saludo, de intención indudablemente positiva. Después de 50 años, afirma que si lo invitaran a grabar el mensaje hoy, diría lo mismo.

Desde Brno checo a Denver estadounidense

Václav Otakar Kostroun  (el segundo por la derecha) con el equipo del observatorio de Brno | Foto: Hvězdárna a planetárium Brno

En la actualidad, Václav Otakar Kostroun vive cerca de Denver, en Colorado, y sigue interesándose por la ciencia. A principios de julio lo contactó un grupo de personal del Observatorio de Brno y concertaron una cita. Por primera vez, Václav tuvo la posibilidad de contar la historia de cómo el checo comenzó a viajar entre las estrellas. La mayor parte de su vida vivió en Estados Unidos, sin embargo, como afirmó, está estrechamente unido a Chequia por la lengua.

“Me enorgullece que, gracias a mi voz, el idioma checo se pueda escuchar en el punto más remoto del espacio al que hemos llegado como humanidad. Me complace aún más poder hablarles ahora a ustedes, de la República Checa, en checo”.

Voyager 1

Foto: Hvězdárna a planetárium Brno

En el año 1977 lanzaron las sondas Voyager 1 y 2 para investigar Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Sin embargo, debido al tamaño tan grande de esos planetas, las sondas espaciales cogieron tanta rapidez que salieron del alcance de la gravedad solar y entraron al espacio interestelar libre. La mayor parte de sus mecanismos ya no funcionan, puesto que la sonda necesita ahorrar energía. A pesar de esta limitación, aún tiene la capacidad de transmitir los mensajes grabados para los extraterrestres, entre ellos, aquel mensaje en checo de Kostroun. Además de los saludos, el disco chapado en oro contiene fotografías, sonidos y datos científicos y está diseñado para resistir la erosión espacial.

Fue una cosa peligrosa

Stephen Hawking | Foto: Paul Alers,  NASA,  public domain

Sin embargo, en este proyecto, no todo ha sido tan positivo como el saludo Kostroun. El temor a lo desconocido ha suscitado críticas hacia esta iniciativa. Una de ellas llegó de parte de uno de los físicos y cosmólogos más conocidos del mundo, Stephen Hawking, según contó Kostroun en la entrevista que hizo con el grupo de personal del Observatorio de Brno.

“Stephen Hawking temía que esto pudiera ser peligroso. Temía que los extraterrestres no fueran precisamente amigables”.

Sin embargo, Kostroun piensa que esta hipótesis es improbable. Si los hipotéticos extraterrestres localizaran la Tierra utilizando los datos de la sonda, tardarían tanto tiempo en llegar al planeta que, probablemente, los humanos ya no estaríamos aquí. Fueran cuales fueran sus intenciones, no habría nadie para recibirlos con un “¡Dobrý den!”.

Autores: Martin Srb , Sára Jiřičná | Fuente: Český rozhlas
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