Vladimír Mišík, el rockero con el que la poesía checa aprendió a cantar
Uno de los pilares esenciales del rock checo, el legendario cantante Vladimír Mišík, ha participado en varias grabaciones que han pasado a la historia de la música nacional.
Mišík, nacido en 1947 en Praga, se dedicaba a la música desde su juventud. Uno de los hitos importantes de su carrera llegó cuando tenía solo 18 años de edad, cuando empezó a cantar en el grupo The Matadors, donde conoció al guitarrista Radim Hladík.
En 1968 cofundó Blue Effect, banda con la que más tarde grabó uno de sus primeros éxitos bajo el título de La tumba solar (Sluneční hrob).
Dos años más tarde, se puso tras el micrófono en el grupo Flamengo, con el que lanzó uno de los discos esenciales de la música moderna checa: El pollo en el reloj (Kuře v hodinkách) que unió la música con la poesía de Josef Kainar.
En 1974, el cantante fundó la banda Etc… con la que grabó temas muy populares: Raparon la cabeza a un niño pequeño (Stříhali dohola malého chlapečka). Además, popularizó el tema del poeta Václav Hrabě La variación a un tema renacentista (Variace na renesanční téma).
Gracias a ello suele decirse que gracias a Mišík “la poesía checa aprendió a cantar”.
Sin embargo, a principios de los años 80, el régimen comunista le prohibió actuar en público, al igual que a muchos otros artistas del país. En las calles de Praga aparecían en aquella época rótulos que pedían: ¡Dejen cantar a Mišík! Más tarde la prohibición fue cancelada y el cantante pudo volver a los escenarios.
Tras la Revolución de Terciopelo, en 1989, se dedicó a la política e incluso fue elegido al Consejo Nacional Checo.
Debido a problemas de salud, Mišík dio su último concierto en 2020. Su último disco lo lanzó cuatro años más tarde bajo el título Segundos, meses y años (Vteřiny, měsíce a roky).








