Temelín sigue en el centro de la atención

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El Primer Ministro checo, Milos Zeman, afirmó que la resolución del parlamento austríaco, aprobada esta semana contra la Central Nuclear checa de Temelín, no repercutirá en el Gobierno checo a la hora de decidir sobre la puesta en funcionamiento de la planta.

En vista a la ofensiva austríaca contra la programada puesta en marcha de la Central Nuclear checa de Temelín, Milos Zeman, insistió en que la República Checa es un estado soberano, por lo que las decisiones del Gobierno de este país pueden ser revocadas o corregidas únicamente por el Parlamento checo.

Las relaciones checo-austríacas registraron un enfriamiento a raíz de la programada puesta en marcha de la Central de Temelín y tras las declaraciones del canciller austríaco, Wolfgang Schüssel, de que Austria condicionará la entrada de la República Checa en la Unión Europea a la solución del problema en torno a Temelín. El mismo tono tuvo la resolución contra la Central de Temelín, aprobada esta semana por el Parlamento de Austria.

El negociador para la entrada de la República Checa en la Unión Europea, Pavel Telicka, reaccionó a la misma afirmando que la postura de Viena no debería complicar el proceso de afiliación de Chequia a los países comunitarios.

"Considero que Austria adopta una postura inoportuna respecto a Temelín, pero a la vez creo que la situación no llegará a desembocar en graves problemas que lleguen a obstaculizar el proceso de entrada de la República Checa en la Unión Europea", afirmó Pavel Telicka.

El llamamiento del Parlamento austríaco sorprendió también al presidente de la Cámara Baja checa, Václav Klaus.

"Me sorprendió mucho, estoy verdaderamente sorprendido. Lo peor del caso es que el presidente del Parlamento austríaco me invitó a visitar Viena. Le confirmé que podría viajar en octubre y más tarde me entero que ese mismo día el Parlamento austríaco aprobó semejante resolución.... Debo confesar que no esperaba algo así", señaló Václav Klaus.