Segismundo Bouska

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Hace 58 años falleció el miembro de la orden de los benedictinos, sacerdote católico y hombre de letras, Segismundo Ludovico Bouska. El legado de este destacado representante del denominado modernismo católico checo está intrínsecamente ligado con la propagación de las literaturas provenzal y catalana en Bohemia. Y éste es el motivo para ofrecerles la siguiente semblanza.

Las obras completas del padre de la orden benedictina, Segismundo Bouska, fueron editadas en la antigua Checoslovaquia entre los años 1927 y 1929. En aquel entonces, la obra literaria del sacerdote de sesenta años de edad ya estaba definitivamente clausurada, al igual que sus actividades públicas que comenzaron a desarrollarse en 1892. Precisamente en agosto del citado año, el padre Bouska dictó en un congreso de seminaristas que tuvo lugar en la legendaria cuna morava del cristianismo checo, Velehrad, la conferencia titulada "Sobre las tareas de la poesía católica y su ejemplo - Jacinto Verdaguer".

En las postrimerías del siglo 19, Segismundo Bouska fue un verdadero renovador de la poesía cristiana y espiritual checas, y mantenía estrechos contactos con los patriarcas de la poesía moderna checa, Jaroslav Vrchlicky, Otokar Bêezina, Julius Zeyer, Jakub Deml y otros. En 1885 publicó el almanaque para la renovación de la poesía espiritual checa "Bajo una sola bandera" y en 1886 fundó la revista "Nueva vida". Paralelamente publicaba diferentes antologías poéticas: Pietas, El alma en la naturaleza, Leyendas y muchísimas otras.

Sin embargo, el veredicto de la historia literaria es bastante cruel: Segismundo Bouska evidentemente no era un poeta de talento extraordinario y de calidades sobresalientes. La historia reconoce más bien su talento como organizador de la vida literaria en el campo de la poesía espiritual y sus méritos como traductor del famoso poeta provenzal y Premio Nobel, Federico Mistral, así como del célebre poeta catalán, Jacinto Verdaguer, con el cual mantuvo una correspondencia intensa, compartiendo con él opiniones estéticas, espirituales y filosóficas.

Tanto Bouska como Verdaguer fueron destacados protagonistas de la corriente europea de la época que se conoce bajo diferentes nombres: en checo como "Secesión", en alemán "Jugendstill" y en francés o catalán como "Art Nouveau"; a veces se habla también sobre el denominado modernismo.

En dicha época, Jacinto Verdaguer - también sacerdote católico - tenía una acogida muy positiva entre los escritores checos. Por ejemplo, en 1892, el patriarca nacional, Jaroslav Vrchlicky, vertió al checo la famosa epopeya de Verdaguer "La Atlántida". Por iniciativa de Vrchlicky se sumó también Segismundo Bouska, traduciendo en 1894 la antología de Verdaguer "El sueño de San Juan", en 1906 "Las flores de María", y finalmente en 1914 "Eucaristías".

Entretanto, fiel a la literatura catalana, Segismundo Bouska pronunció en 1907, en una Velada de la Asociación de los amigos de la cultura católica, una ponencia sobre el erudito, poeta y místico medieval, Raymundo Lulio. Lógicamente, podemos hablar de ingratitud mundana. La poesía de Bouska desaparició de la memoria de los lectores checos, pero los críticos literarios y los hispanistas checos aprecian altamente las actividades de Bouska en pro de la propagación de las letras catalanas, y en especial de Jacinto Verdaguer. A fin de cuentas, tanto Cataluña como los checos vivían en aquel entonces su renacimiento nacional.

Autor: Vít Urban
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