Reconciliación, protestas y cruces gamadas en el Encuentro de Alemanes de los Sudetes en Brno

Este año, el evento que conmemora la llamada Marcha de la Muerte de los alemanes expulsados ​​de Brno a finales de mayo de 1945 y que este sábado llegara a la capital morava es extraordinario, ya que las Jornadas Alemanas de los Sudetes se están celebrando también estos días precisamente en esa ciudad. Es la primera vez en sus 76 años de tradición que este encuentro de alemanes de los Sudetes no se celebran en Alemania, sino en la República Checa, y esto ha divido a los políticos checos.

Unas dos mil personas se reunieron en Pohořelice para efectuar la marcha a Brno, que llegó por la tarde con más gente que se fue uniendo por el camino. En la expulsión de alemanes de 1945 se calcula que perdieron la vida unas 1700 personas.

El viernes, cientos de asistentes se sentaron en largas mesas en la plaza Morava de Brno. Al evento, organizado por el festival Meeting Brno, asistieron alemanes, en su mayoría personas mayores, pero también checos, muchos de ellos jóvenes. «Tenemos curiosidad y no entendemos el miedo a los alemanes de los Sudetes», comentaron estudiantes de universidades de Brno que llevaron su propia comida y disfrutaron del evento como si fuera un almuerzo al aire libre.Numerosos representantes políticos alemanes y checos asistieron al evento. Pero también ha habido ciudadanos en contra que han protagonizado diversos actos de protesta, recordando que gran parte de los alemanes de los Sudetes de entonces fueron colaboracionistas durante la ocupación nazi. En la noche del viernes al sábado, alguien pintó esvásticas en el monumento a la Marcha de la Muerte. La policía busca al vándalo.También la marcha de este sábado en Pohořelice se encontró con grupos de descontentos, a quienes de forma indirecta criticó el presidente del Senado, Miloš Vystrčil (ODS): "Hay quien no quiere reconciliación" dijo.

Mientras que los partidos del gobierno se han mostrado completamente en contra del encuentro, al igual que el expresidente Miloš Zeman, la oposición y el presidente de la República, Petr Pavel, apoyan la inciativa, que según los organizadores, solo busca la reconciliación y no alberga ninguna reivindicación ni indemnización. Los “niños de Winton”, que son supervivientes del Holocausto gracias a que el británico Nicholas Winton consiguió sacarlos del país en trenes hacia Londres, o los descendientes del escritor checo judío Arnošt Lustig, también apoyan el encuentro, entre otros.