Premios Anděl: la bendita diversidad de la música checa
Los premios Anděl de música son los más importantes del país y distinguen cada año a los mejores artistas checos de la temporada, donde democráticamente caben todos. La semana pasada repasamos a los ganadores jóvenes, la nueva generación emergente. Ahora presentamos a los demás ganadores: los veteranos, los consagrados y las mujeres, que también tienen la palabra en unos premios democráticos y bien distribuidos.
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Rock, pop y rap, este último tan en boga hoy en día no solo en Chequia, sino que en todo el mundo. Esos son los géneros más populares del país, lejos. Pero también hay espacio para el jazz, el folklore y la música clásica. Eso es lo bonito que tienen los premios Anděl de la música checa, los más importantes del país: caben todos, no hay discriminación, mi casa es su casa y están todos invitados a participar.
El domingo anterior hablamos de los ganadores jóvenes de los Anděl, la nueva generación emergente que alza su voz. Esta semana les presentamos a los ganadores consagrados, los veteranos, que llevan mucho tiempo haciendo ruido y le van pavimentando el camino a las nuevas generaciones.
Uno de los principales ganadores de los Premios Anděl 2025 fue Michal Prokop. Sin duda, una verdadera leyenda de la música checa y quien ya ha protagonizado antes nuestros domingos musicales.
Todo un veterano que con ‘solo’ 79 años, sigue reinventándose, sigue trabajando, sigue produciendo. Prokop recibió el premio al mejor artista solista masculino, así como el premio al mejor álbum por Ostraka (ostracismo), que grabó con su grupo de siempre, Framus Five.
Ying y yang. Donde hay un premio masculino, tiene que haber uno femenino. La mejor artista solista femenina de 2025 es Klára Vytisková. En 2008 fue nombrada Artista Revelación del Año y en los siguientes fue reafirmando su posición a la vanguardia de la música popular checa.
El año pasado lanzó un nuevo álbum, Vega, cuya canción Řeka (río), cantada a dúo con Jana Kirschner, es una efectiva oda a la naturaleza y a la amistad y un buen ejemplo del poder y carisma de su arte, el de una artista en plena madurez.
La banda del año 2025 es Mňága a Žďorp, que tienen casi 40 años de experiencia en la industria musical pero nunca antes habían ganado un premio Anděl. La justicia tarda, pero llega, y lo hizo gracias al album Hoříš? Hořím!, que en español se puede traducir como ¿Ardes? ¡Ardo!
En música folk ganó Jan Běťák con el álbum Jazykem květin (el Lenguaje de las Flores). En jazz, el galardonado fue el contrabajista Tomáš Liška con su Invisible World, por el disco Holy Grail. Y en clásica, los grandes ganadores de la noche mayor de la música checa fueron el Alinde Quintet con el disco Inscape.
Finalmente, la artista y compositora Lenka Filipová, miembro primordial en Chequia del género conocido como chanson, fue la invitada a ingresar en el salón de la fama de los premios Anděl, un gran honor y reconocimiento para ella y todos contentos, porque se lo merecía hace rato. Enhorabuena.









