Praga se opone al plan de paz ruso-estadounidense para Ucrania

Si bien la República Checa apoya los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin a la agresión rusa, el futuro de la "brutalmente atacada Ucrania" no puede decidirse sin su consentimiento, declaró el viernes el primer ministro saliente, Petr Fiala, a la agencia de noticias ČTK. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Jan Lipavský, afirmó en la red social X que la paz en Ucrania no puede negociarse sin la participación de Ucrania. En este sentido, el ministro recordó el Acuerdo de Múnich de 1938, que resultó en la cesión de territorios de la entonces Checoslovaquia a la Alemania nazi y no evitó la Segunda Guerra Mundial, como esperaban que sucediera Francia y Gran Bretaña.

La propuesta de 28 puntos para un nuevo plan de paz se filtró a la prensa y a las redes sociales durante la noche del jueves al viernes. Esta reitera las demandas históricas de Rusia, como el reconocimiento de la anexión de Crimea y el Donbás, la reducción del tamaño del ejército ucraniano y la renuncia a la posibilidad de que el país se una a la OTAN. Analistas califican el plan como una rendición incondicional de Ucrania.