Multa récord para un cártel de fabricación de cables
La Oficina para la Protección de la Competencia Económica (ÚOHS) ha multado a cuatro fabricantes y distribuidores de cables con una multa de alrededor de 80 millones de euros. El motivo ha sido el establecimiento de un cártel para fijar los precios evitar concurrir entre sí. En el caso de dos de las empresas: Prysmian y NKT, multadas con 39 y 37 millones respectivamente, se trata de la sanción más elevada impuesta por la Oficina de la Competencia en toda su historia.
Otras dos compañías estaban implicadas en el cártel, pero una no ha sido multada finalmente y otra se ha declarado insolvente. El cártel establecía precios para cables metálicos, de aluminio o cobre, usados para las telecomunicaciones y la conducción de energía. Las empresas establecieron conjuntamente una fórmula para calcular el precio del metal, comprobaban entre sí que los valores fueran correctos y fijaban su periodo de vigencia. Posteriormente, tras consultarse entre ellas, modificaban dichos valores cuando lo consideraban necesario.