La situación de los centros de fauna silvestre en Chequia eriza la piel
El centro de Vlašim, en Bohemia Central, ya cuida a 25 erizos: crías huérfanas, madres exhaustas y ejemplares heridos por accidentes de tránsito.
Si una persona sufre un accidente en la calle, todo el mundo sabe que hay que llamar a una ambulancia. Pero ¿cuando el que necesita ayuda es un animal silvestre? En esos casos, una de las opciones disponibles es contactar a alguien como Alena Konvalinová, directora del centro de fauna silvestre de Vlašim. En conversación con Radio Checa de Bohemia Central, Konvalinová cuenta que, de hecho, no a pocas personas se les ha ocurrido acudir a ella este verano, especialmente por un huésped que le está dando mucho trabajo estos días: el erizo.
Mientras prepara la leche que a diario reciben las crías de este pequeño mamífero, que en las últimas semanas se convirtieron en el gran tema de conversación del centro, Konvalinová explica a la emisora cómo hay que cuidar de ellos en caso de que su madre no pueda.
“Las crías de erizo deben alimentarse cada cuatro horas. A algunas las acogimos apenas nacieron, cuando comprobamos que eran huérfanas. De hecho, encontramos a la madre sin vida, cerca de ellas. La habían atropellado en la carretera”.
Según el sitio web de la clínica veterinaria de Litvínov, los mayores peligros para los erizos checos son la pérdida de su hábitat natural y los atropellos en la carretera. Lo que llama la atención en las últimas semanas es la cantidad de erizas madres que llegan agotadas o que mueren en el camino, dejando a sus crías huérfanas. Por eso, los centros de fauna silvestre terminan haciéndose cargo de familias enteras de estos pequeños animales.
Primeros auxilios para los animales
Konvalinová explica cómo debería actuar quien se encuentra con un erizo. Si se trata de una cría solitaria, lo primero es llamar a algún centro de fauna silvestre.
“El centro decide si podrá acoger o no al erizo. Si se llega a un acuerdo, también es posible llevarlo para que lo revisen. Pero puede pasar que la persona termine volviendo a su jardín con él, porque en realidad el animal está bien”.
En el caso de los erizos adultos, alcanza con llamar al centro cuando el animal está herido, atascado junto a la carretera o enredado en un alambrado. También conviene pedir ayuda si el erizo parece inactivo y, por ejemplo, pasa el día entero tumbado al sol.
Por estos días, el centro de fauna silvestre de Vlašim no solo atiende erizos heridos, sino también ejemplares que perdieron a su madre o que llegan con parásitos pulmonares, resfriados y con tos. Entre ellos hay crías que todavía no cumplen una semana de vida, cuenta el jefe de enfermería, Jordan Chmelíček en el mismo reportaje de la Radio Checa.
“Todos siguen medio ciegos, aunque de a poco empiezan a abrir los ojos. Los acogimos cuando todavía eran completamente rosados y apenas tenían unas espinitas microscópicas”.
El centro llegó a cuidar a tres erizos en esas condiciones, pero uno de ellos murió a causa del agotamiento.
¿Cómo ayudar a los erizos?
Para hacerles la vida más fácil a los erizos del jardín, lo ideal es dejarles un montón de hojas donde puedan refugiarse. También se los puede alimentar por la tarde con pienso para gatos (comida para gatos) o gusanos deshidratados. Y, sobre todo, es importante manejar con cuidado: ante cualquier accidente, no se deben quedar con la espina; lo más prudente es llamar a un centro de fauna silvestre.








