169 personas, la mayoría rusas, fueron detenidas este año por intentar cruzar ilegalmente el país

La Policía de Extranjería de la República Checa informó que, en los primeros seis meses del año, detuvo a 169 personas que intentaban cruzar ilegalmente el territorio checo rumbo a otros países europeos. Esto representa un aumento interanual de más del doble respecto al año anterior, cuando se registraron 52 casos similares. La mayoría de los detenidos son ciudadanos de Rusia.

Según los datos oficiales, el incremento más notable se produjo en la frontera terrestre, donde se detectó un flujo creciente de rusos que viajan desde Croacia y continúan por la ruta de los Balcanes Occidentales a través de Hungría, Eslovaquia o Austria, con destino final en Alemania .

Aunque el tránsito ilegal aumentó un 225%, la Policía subraya que sigue siendo un fenómeno marginal, representando apenas el 3,3% del total de casos de migración irregular registrados en el país. La mayoría de las infracciones detectadas corresponden a estancias ilegales tras la expiración de permisos, que sumaron 5.158 casos en el mismo periodo. Entre estos, predominan ciudadanos de Ucrania, Moldavia, Vietnam, Uzbekistán, Georgia y Rusia.

Las autoridades señalan que los controles se han intensificado: este año ya se han realizado 96.862 inspecciones relacionadas con el estatus de residencia y se han verificado 274.929 extranjeros, además de miles de alojamientos y establecimientos comerciales.