Mundial 2026: balde de agua fría y baño de realidad para los checos en Guadalajara

Se veían cansados y lentos los checos al final del partido que perdieron contra Corea del Sur en Guadalajara este viernes en su debut mundialista. Y los coreanos, al contrario, rápidos, activos y muy despiertos hasta el final. Esa fue la diferencia. Se entiende la derrota por 1-2, pero duele. Así es el fútbol.

Foto:  Reuters

El fútbol es cruel, sorpresivo e inesperado y un minuto puedes estar celebrando henchido de felicidad y al siguiente, llorando y sacándote los pelos de la cabeza por situaciones absurdas e incomprensibles. Pero esa es exactamente la magia imperecedera de este deporte, que es impredecible, y los checos, 20 años ausentes de la cita máxima del balompié, lo vivieron en carne propia la madrugada de este viernes.

Los checos celebraban su gol de ventaja en el minuto 60 y casi que ni terminaban de celebrar cuando los coreanos empataron. Balde de agua fría. Y después se pusieron en ventaja los coreanos. Baño de realidad inapelable, ya que los checos no tenían cómo reaccionar a esas alturas del partido.

Foto: Paul Childs,  Reuters

El seleccionador checo Miroslav Koubek, al menos, reconoce las falencias y los puntos a mejorar de su equipo.

“Necesitamos ser un poco más agresivos en ataque, más precisos en la fase de transición, más creativos en los últimos 30 metros, pero esto es un proceso. En cuanto a la actitud y la determinación de los jugadores, tengo una impresión muy positiva del partido contra un rival difícil. Tengo derecho a felicitar a mis muchachos por ello. El resultado no nos acompañó. Y definitivamente tenemos muchas cosas que mejorar”.

Miroslav Koubek | Foto: William Volcov,  Brazil Photo Press/Shutterstock/Profimedia

Pues que mejoren pronto, antes de que queden fuera a la primera de cambio, como le sucedió a Chequia en Alemania 2006. Y los partidos no se merecen, sino que se ganan, empatan o pierden y no hay más discusión, eso debería saberlo Koubek, veterano estratega, aunque solo tenga tres partidos oficiales al frente de los checos.

Chequia volvía a un Mundial tras dos décadas largas de ausencia, y lo hacía con ilusión y ganas. Se enfrentaba a Corea del Sur, un rival asequible, rápido y energético, con mucho fuelle, pero ingenuo y sin fuste.

Jugada de laboratorio

Los checos, sin hacer nada más que aguantar y correr durante 60 minutos, se vieron arriba en el marcador, inmerecidamente. Primera jugada de gol, primer tiro al arco rival y gol checo.

Foto: Daniel Becerril,  Reuters

Fue una jugada ensayada y marca de la casa: saque de banda largo de Vladimír Coufal, al área chica, y el capitán Ladislav Krejčí que irrumpe sorpresivo con un cabezazo espectacular para poner a los checos en ventaja. Inmerecida, pero ventaja al fin y al cabo.

Equivocadamente, Koubek decidió de inmediato sacar a los mejores jugadores checos, esos que pueden marcar la diferencia en el momento más inesperado y necesario: Patrick Schick y Pavel Šulc. La idea era aguantar a los coreanos atrás. Pero le salió mal, muy mal.

Ladislav Krejčí | Foto: Paul Childs,  Reuters

El partido se puso cuesta arriba de inmediato para los checos, que ya no tenían piernas ni pulmones para correr ni pelear. Ni figuras desequilibrantes. Los coreanos, con más ganas y más energía, empataron de inmediato, en el minuto 67, y se pusieron en ventaja en el minuto 80, el definitivo 1-2, tras sendas indecisiones de la zaga checa.

Los dos goles coreanos de contragolpe fueron casi en cámara lenta, ya que los checos no reaccionaban y apenas se movían, cansados ya, sin piernas, agobiados por la altura de Guadalajara.

Poca posesión

El volante Pavel Šulc, sustituido en el minuto 64, poco antes de la debacle checa, se lamentó por la poca posesión.

Los hinchas checos en Guadalajará | Foto: Daniel Becerril,  Reuters

“No tuvimos mucho el balón y corrimos mucho sin él, persiguiendo a los coreanos, y cuando finalmente tuvimos el balón, no supimos qué hacer con él, cansados quizás de tanto correr, tratando de pensar qué hacer con el balón pero sin ideas”.

Foto:  Paul Childs,  Reuters

Hubo un gol bien anulado de los checos por posición adelantada y después casi repiten el truco del saque de banda largo de Coufal, pero ya no había corazón ni pulmones para más.

Los coreanos fueron justos ganadores y ahora a preparar el partido del próximo jueves contra Sudáfrica, en Atlanta, donde no hay altura pero sí mucho calor.

Autor: Gonzalo Núñez | Fuente: Český rozhlas
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