Con las tribunas encendidas, Chequia y México adelantaron en rugby su cruce en el Mundial de fútbol
En el año del centenario del rugby checo y, a pocos meses de medirse en el Mundial de fútbol, la selección mexicana cruzó por primera vez el Atlántico para protagonizar un duelo tan histórico como vibrante que contó con récord de público y los clásicos sabores de México. Así lo vivieron los protagonistas.
En el año del centenario del rugby checo, el estadio Markéta de Praga 6 vivió un Viernes Santo para la historia. En un ambiente festivo y con alrededor de dos mil espectadores, la selección local recibió al equipo de México en un partido que desbordó entusiasmo de principio a fin. Tanto checos como mexicanos alentaron sin descanso, creando un gran ambiente que acompañó cada jugada.
Desde la federación checa destacaron el impecable trabajo de la embajada mexicana que, en tiempo récord y pese a las complicaciones del fin de semana de Pascua, logró incluso sumar puestos de comida de restaurantes mexicanos de Praga, aportando así un condimento que enriqueció aún más el encuentro. Conmovido por el apoyo del público, el presidente de la Federación Mexicana de Rugby (FMRU), Pablo Septién, afirmó que, más allá del resultado (Chequia ganó 54 a 27), el partido marcó un hito en el objetivo de difundir los valores del rugby en un país quizá no tan vinculado a ese deporte.
“Yo nunca he visto ningún otro deporte en el que tengas un estadio totalmente lleno y nunca hayas visto un problema: más de ciento cincuenta años jugando Inglaterra contra Escocia sin que estén separadas las porras, sin nada, la gente llega junta y creo que el reflejo de lo que se vive en el campo es lo que pasa en la tribuna”.
Hambre de gloria
La mención a Inglaterra no es casual: los orígenes del rugby en México parecen estar ligados a la llegada al país de mineros de ascendencia inglesa. Hoy, el rugby mexicano sigue siendo un deporte amateur, por lo que los integrantes de su selección (hoy casi todos juegan en México y solo un par lo hace en equipos de Estados Unidos) deben combinar entrenamientos y partidos con sus respectivos trabajos. Aun así, no dejan de perseguir la gloria.
“Es un grupo de jóvenes con muchas ganas de trascender y que viven esto no solo como parte de su vida, sino como una forma de ser y creo que eso es lo más importante si se quiere avanzar, dar ese salto: lo que vimos es que con este grupo vale la pena jugársela como lo hacemos al abrir una gira como esta que nos permite tener algo fuera de nuestra región, ya que nuestra eliminación es con los países del Caribe, directamente, y sabemos que necesitamos competir con otras regiones si queremos subir de nivel y en World Rugby dejaron de llamar a esto un apoyo financiero, para empezar a verlo como una inversión”.
Así como para los checos este encuentro representó el primer partido de su historia contra un equipo latinoamericano, para México fue su debut absoluto en el Viejo Continente, luego de haber viajado antes a Colombia. En los últimos años, el rugby mexicano ha crecido mucho: pasó del puesto 70 al 38 en el ranking mundial. Sin embargo, como la intención es seguir avanzando, Pablo tiene claro que, a esta altura, no solo importa lo que ocurra dentro de la cancha, sino también el trabajo administrativo y el desarrollo de una organización e infraestructura acordes.
“Puedes poner a los dos mejores jugadores del mundo en la selección de México y no te va a cambiar tanto la historia, por más que tengas a esos dos mejores jugadores, porque es un deporte de equipo: juegan quince en la cancha, hay ocho cambios y se requieren muchas cosas alrededor para ganar un partido de rugby o para cambiar las cosas, no depende de una persona, todo lo que tienes que tener es una base enorme de jugadores detrás con esa hambre de trascender, de querer ser mejores y aspirar a eso, y ¿cómo vas a tener esa base si no tienes una buena organización?"
Los huevos de las serpientes
Con esa misma idea en mente y consciente de que en el rugby el mote de los equipos puede convertirse en un plus, al propio Pablo se le ocurrió, ya a comienzos del año 2000, buscar un sobrenombre que tuviera que ver con la identidad mexicana. Y es que, además de presidir desde octubre del año pasado la Federación de Rugby, Pablo supo ocupar casi todos los casilleros posibles en ese deporte: además de jugarlo, fue árbitro, dirigente y hasta comentarista.
“En el Cono Sur están los All Blacks, los Springboks, los Pumas en Argentina, entonces la idea era ver un poco qué podíamos tener en México y surgió la serpiente porque México es el país que tiene el mayor número de especies de serpientes en el mundo y las deidades de los mayas, aztecas... Entonces, la serpiente es algo que puede venir en esto y quisimos buscar ahí el mote y lo estuvimos platicando en su tiempo si ese era el mote con el que queríamos salir y, como en los inicios siempre hay que hacer de todo, había que ocuparse también de la parte visual”.
“Cuando la visitamos hace treinta años nos llamó la atención el dejo soviético que aún tenía Praga: una vez con mi esposa, caminando en la calle, empezamos a cantar en la noche y nos paró un policía para decirnos que no podíamos cantar”.
Pablo Septién
De hecho, el propio Pablo Septién se encargó de diseñar la imagen de la serpiente bicéfala a partir de una célebre pieza elaborada con turquesas sobre una base de madera que data de la época del Imperio azteca. Según se cuenta, esa serpiente que hoy forma parte de la colección del Museo Británico habría sido un regalo de Moctezuma a Hernán Cortés. Lo cierto es que, gracias a esta hermosa oportunidad, Pablo regresó a Praga después de más de treinta años.
De hecho, el propio Pablo Septién se encargó de diseñar la imagen de la serpiente bicéfala a partir de una célebre pieza elaborada con turquesas sobre una base de madera que data de la época del Imperio azteca. Según se cuenta, esa serpiente que hoy forma parte de la colección del Museo Británico habría sido un regalo de Moctezuma a Hernán Cortés. Lo cierto es que, gracias a esta hermosa oportunidad, Pablo regresó a Praga después de más de treinta años.
“Me acuerdo que era algo muy distinto: una ciudad magnífica, con mucha historia y todo lo que tiene, los puentes y sus construcciones, pero algo que también nos llamó mucho la atención, en ese momento, era cómo tenía todavía el dejo soviético, algo que se veía en cómo era la gente, en la policía… un día con mi esposa, caminando en la calle, empezamos a cantar en la noche y nos paró un policía para decirnos que no podíamos cantar y nos quedamos en shock, y ahora la verdad que veo mucha más tranquilidad por parte de la gente”.
El sueño del mundial
“A raíz de nuestras victorias y del trabajo realizado, nuestra federación logró obtener una ruta clara hacia la Copa del Mundo de 2031, y ese es el objetivo que tenemos”.
Jeffrey Clark
Con la misma entrega y compromiso viene trabajando hace años Jeffrey Clark, director técnico de la selección de rugby, y uno de los grandes responsables del progreso que han tenido las serpientes en el último tiempo, pese a las dificultades del Covid.
“Este camino que llevo de dos años y medio, más o menos, ha sido bastante interesante porque empezamos desde un proyecto regional en Rugby Americas North (RAN), donde empezamos ganando el primer partido en Islas Caimán para luego enfrentar a otros varios equipos del Caribe incluyendo a Jamaica para, finalmente, ganar el RAN en Ciudad de México, finalmente logramos esa victoria y somos campeones del RAN, algo que no le había sucedido a México en los últimos diez años, y eso nos abrió las puertas para seguir adelante y competir, por ejemplo, en Rugby Europe Trophy, marco de este partido contra República Checa y contra Croacia. Eso fue gracias al trabajo de los chicos, de la federación y de estar continuamente creciendo y mejorando nuestras técnicas y tácticas y finalmente obteniendo esas victorias que nos permiten estar aquí porque es la primera vez que México está en continente europeo y esto es un reflejo del trabajo que hemos estado haciendo. Entonces, estoy muy orgulloso por nuestros chicos, por nuestra comunidad y, más que nada, en representación de México, al que tanto queremos”.
Con ese gran recorrido y la promesa latente de ir por más, queda bastante claro cuál es el próximo gran objetivo de la selección mexicana de rugby.
“Hace unos años, México no contaba con un camino clasificatorio (pathway) al Mundial por ser una nación pequeña en el ámbito del rugby. Sin embargo, a raíz de nuestras victorias y del trabajo realizado, nuestra federación logró obtener una ruta clara hacia la Copa del Mundo de 2031, y ese es el objetivo que tenemos”.
Revancha asegurada
“República Checa es el equipo mejor ranqueado contra el cual jugamos en toda nuestra historia”.
Sebastián Díaz
Jeffrey considera que todo entrenador debe tratar de darle a su equipo una impronta basada en su filosofía de juego que, en este caso, él condensa en tres pilares: la velocidad, la utilización de la amplitud del campo de juego y el despliegue físico. Una vez establecidos esos parámetros, la idea es buscar luego jugadores bien aguerridos que puedan plasmar en el campo esas ideas y, entre ellos, uno de los más destacados es el actual capitán del equipo, Sebastián Díaz, que tiene el sugerente apodo de “la roca”.
“Estar aquí para nosotros es un regalo y significa subir el nivel al que estamos acostumbrados a jugar allá en América, obviamente es un hito histórico para nosotros y nunca antes habíamos salido del continente para jugar con otros equipos como República Checa, que es el equipo mejor ranqueado (puesto 29) contra el cual jugamos en toda nuestra historia, así que obviamente estamos muy emocionados”.
Aunque este lunes tuvieron que volar a Croacia para afrontar el segundo encuentro europeo, Sebastián prometió hacerse el tiempo para recorrer Praga junto a sus compañeros ya que tuvo la posibilidad de visitarla en 2015 como turista y asegura que le encantó. Orgulloso de la entrega de su equipo y consciente de la calidad técnica de sus colegas checos, Sebastián no ignora la relevancia que tomó este juego con el condimento extra de que, en cierta forma, adelantó lo que será el gran enfrentamiento entre ambos países en el próximo mundial de fútbol, luego de que Chequia lograra clasificar a la máxima cita del fútbol tras veinte años de ausencia.
“La clasificación de Chequia se dio justo cuando nosotros ya estábamos juntos viajando hacia acá, entonces fue algo muy curioso y hasta irónico porque a nosotros nos toca jugar aquí contra ellos y luego ellos van a viajar a México para jugar contra la selección de nuestro país, entonces lo bueno es que, sea cual sea el resultado, el perdedor tendrá la oportunidad de la revancha, aunque sea en otro deporte”.















