Una modificación de la ley podría afectar al líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Chequia
El Ministerio de Cultura checo, encabezado por Oto Klempíř, está preparando una modificación de la ley de iglesias y comunidades religiosas que permitiría al Estado destituir a un representante eclesiástico si su actuación supone un riesgo para la seguridad del país. La propuesta surge en medio de crecientes preocupaciones sobre la influencia rusa en ciertas organizaciones religiosas. Según trascendió, la reforma podría tener un impacto directo en Eugenij (Jevenij) Mirošnikov, jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Chequia y Eslovaquia, una figura que los servicios de seguridad han puesto bajo sospecha en varias ocasiones por sus vínculos con Moscú. Actualmente, la legislación no ofrece mecanismos claros para intervenir en casos en los que un líder religioso pueda representar una amenaza.
Klempíř explicó que el objetivo es dotar al Estado de herramientas legales para actuar en situaciones excepcionales, sin interferir en la libertad religiosa. La propuesta incluiría criterios específicos para evaluar riesgos y un procedimiento formal para la eventual destitución.
La iniciativa ha generado debate. Algunos expertos en derecho eclesiástico advierten que una intervención estatal de este tipo podría chocar con garantías constitucionales, mientras que otros consideran que la medida es necesaria ante el contexto geopolítico actual y la actividad de redes vinculadas al Kremlin.
El ministerio planea presentar el borrador final en las próximas semanas, tras consultar a representantes de distintas iglesias y a organismos de seguridad.