El Gobierno checo debate limitar los márgenes de los distribuidores de combustibles 

El Gobierno de Chequia celebrará este jueves una reunión extraordinaria para analizar medidas destinadas a frenar el aumento de los precios de los combustibles, que han subido con fuerza desde comienzos de marzo debido al conflicto en Oriente Medio. Entre las propuestas figura la posibilidad de limitar los márgenes de los distribuidores, que según el Ejecutivo serían excesivos, así como una eventual reducción del impuesto especial sobre los combustibles. Según los datos de la empresa CCS, la gasolina Natural 95 se vendía el martes a un promedio de 41,60 coronas por litro, es decir, unos 1,66 euros. El diésel alcanzaba 48,33 coronas por litro, lo que equivale a 1,93 euros. En comparación con finales de febrero, la gasolina es ahora alrededor de ocho coronas más cara, mientras que el diésel ha subido unos quince. El primer ministro Andrej Babiš se reunió esta semana con representantes de las principales compañías distribuidoras —MOL, OMV, Shell, EuroOil y Orlen— para analizar la situación. Según el Gobierno, los márgenes han aumentado de manera desproporcionada, aunque ni el primer ministro ni las empresas comentaron en detalle los resultados de los encuentros. Por su parte, la Asociación Checa de la Industria Petrolera y del Comercio advirtió que intervenir administrativamente en la formación de precios podría distorsionar el mercado y afectar tanto la disponibilidad como la calidad del servicio.