Oro para Lurdes y bronce para Amálie: dos checas suben al podio en Toruń
En Toruń (Polonia), la ciudad de Copérnico, ha nacido una nueva estrella del firmamento atlético mundial. La atleta checa Lurdes Gloria Manuel se proclamó campeona del mundo en los 400 metros de atletismo en pista cubierta. Y después llegó el bronce, gracias al salto en pértiga de Amálie Švábíková.
El himno checo sonó en Toruń y la atleta morava Lurdes Gloria Manuel no pudo contener las lágrimas. Como tampoco pudo contener las lágrimas al finalizar su carrera del sábado, la final de los 400 metros, primera con autoridad, una autoridad insultante para su edad, apenas 20 años.
Y dijo después Lurdes Gloria Manuel, en declaraciones a la Radio Checa, que su intención era luchar por la plata o el bronce, nunca se imaginó que acabaría llevándose el oro, pero así es el mundo del atletismo, impredecible. Logró un tiempo de 50,76 segundos, su mejor marca personal, y hoy todo el país habla de ella, y ella da la cara, orgullosa y con la frente en alto.
“Claro, suena muy bien, oro, estoy muy feliz, aunque no tengo nada especial que decir sobre esta carrera, todo salió bien. Pero me sentí muy bien durante todo el campeonato, en general, desde el inicio hasta las semifinales y la final. No esperaba correr tan rápido. Honestamente, quería luchar por una medalla de bronce o plata, pero no esperaba una de oro. Quizás fui un poco pesimista antes de la carrera, me equivoqué, pero sigo pensando que la temporada al aire libre será mejor para mí, con más triunfos. No esperaba correr tan rápido. Y valió la pena”.
Su nombre puede que no suene muy checo, pero ella es nacida y criada en Ostrava, de padre angoleño y madre rusa. Ha vivido toda su vida en Chequia y corre con orgullo representando su país y ganando, como ahora en Polonia.
“Es verdad, no esperaba correr tan rápido. Quería correr esos 200 metros finales más rápido, esa era la táctica, pero la verdad es que no esperaba poder correr tan rápido. Y valió la pena. Pero no sé nada de lo que pasó detrás de mí, yo iba a lo mío, así que no sé qué pasó con mis competidoras. Y sí, fueron muchos años de espera para una medalla en atletismo, ocho años creo. Ahora habrá expectativas, pero es fundamental no pensar demasiado en ello antes de una competición, para poder correr bien”.
Para finalizar añadió que está muy feliz y muy cansada y que ahora lo único que quiere es desconectar y dormir mucho.
La atleta llegó al campeonato mundial con una marca de 51,03 segundos. Logró rebajarla hasta los 50,76 y conquistó el oro por delante de la polaca Natalia Bukowiecka (con 50,83) y la neerlandesa Lieke Klaver (con 51,02).
Ha nacido una estrella, bajo el cielo de Toruń, la ciudad de Copérnico, donde se celebró la edición XXI del Campeonato Mundial de Atletismo en pista cubierta que concluyó el domingo.
Bronce para Amalka
Pero no fue la única medalla checa. La saltadora Amálie Švábíková obtuvo el bronce en pértiga o garrocha el domingo, en un triple empate en el tercer lugar, con una marca de 4,70 metros, lejos de su mejor marca personal pero suficiente para lograr medalla en Toruń.
Amálie Švábíková, Amalka para los amigos, se mostró exultante, su primera presea en categoría adulta, a los 26 años, pero cree que pudo lograr una mejor marca, como explicó en declaraciones a la Radio Checa.
“Me siento muy feliz y muy agradecida. Estoy contenta de haber ganado esta medalla. Al mismo tiempo, estoy un poco decepcionada por no haber saltado los 4,80 metros cuando realmente creía en ello. Creo que debería haberlo logrado. Así que es un poco decepcionante para mí, por un lado, pero por otro por supuesto que estoy muy contenta. Es mi primera medalla en la categoría adulta en un Campeonato Mundial. Y no me importa en absoluto haber tenido que compartir la medalla, ya me lo esperaba. Pero me sorprende que tantas chicas hayan saltado 4,70 metros, no me lo esperaba. Por eso lamento que el tercer puesto no haya sido para una altura mayor. Pero así es el atletismo. Tendré que trabajar para mejorar este verano”.
Con estas dos medallas, oro para Lurdes Manuel el sábado, bronce para Amálie Švábíková el domingo, las mujeres fueron protagonistas y líderes del equipo checo en el mundial de atletismo indoor y permitieron que el país ocupara el lugar 12 de la clasificación general en Toruń, con la sensación generalizada de que más triunfos llegarán a corto plazo.








