“Las protestas están dirigidas contra los mismos cimientos del régimen islámico”

Activistas y miembros de la comunidad iraní en Londres continúan reuniéndose frente a la embajada iraní en apoyo a las protestas en Irán y en contra de la República Islámica y el ayatolá.

En Irán se viven las mayores protestas en décadas que han dejado cientos de muertos y en donde amenaza también con actuar Donald Trump. Según la periodista Hannah Kaviani, que desde Praga emite en Radio Farda, las emisiones en persa de Radio Free Europe/Radio Liberty, en el ambiente ya se sentía que algo iba a pasar, incluso en las zonas en las que habitualmente se apoya el régimen de Alí Jamenei.

En este inicio de año, son muchos los puntos calientes en el mundo. Sin tiempo para digerir todo lo que ha sucedido y sucede en Venezuela y lo que podría llegar a pasar en Groenlandia, las protestas en Irán contra el régimen de los ayatolás empezaron pasando casi desapercibidas, a pesar de su magnitud. A fin de cuentas, estas se producen de tanto en tanto y no dan como resultado ningún cambio.

Hannah Kaviani | Foto: Alexis Rosenzweig,  Radio Prague International

Ahora, con, supuestamente, unas 600 víctimas mortales de la represión (aunque este martes se empieza a oír la terrible cifra de 2000), y la intensificación de las protestas tras más de dos semanas en la calle, está claro que no son como las anteriores, según contó a Radio Praga Internacional la periodista iraní de Radio Free Europe/Radio Liberty, Hannah Kaviani.

“Diría que pasamos por ciclos similares cada pocos meses, así que este es uno más. Pero esta vez es un poco diferente, según lo que podemos observar, al menos desde lejos, desde Praga. Los últimos 15 días han sido como una montaña rusa, pero esta última semana han sido mucho más dura porque hemos perdido casi todo contacto con Irán, salvo con algunas personas sobre el terreno que nos informan de forma clandestina, describen lo que está sucediendo o nos envían vídeos”.

Los antecedentes de 2025 ya eran graves de por sí, los ataques israelíes en los que también participó Estados Unidos y, en consecuencia, los efectos sobre la población son lo que ha terminado por sacar a los iraníes a la calle a pesar de la violencia que el régimen emplea en cada ocasión contra las protestas.

Las protestas en Irán en 2022 | Foto:  Social Media/Zuma Press/Profimedia

“No se trata solo de la naturaleza de las protestas ni de su extensión, sino también de las condiciones que llevaron a Irán a esta situación en comparación con 2022. El país estaba muy tenso, y ya se sentía que algo se avecinaba. Por varias razones. Tuvimos una guerra de 12 días después de que Israel y posteriormente los estadounidenses bombardearan Irán el pasado mes de junio, y el alto el fuego posterior fue muy frágil. Se esperaba que algo sucediera en cualquier momento. A esto se ha sumado la situación económica, especialmente después de que el presidente Trump reimpusiera las sanciones a Irán, empeoró aún más la situación. Es otro elemento de la gran inestabilidad del país”.

A todo ello se sumó la sequía, pero también el precio de la electricidad y los recursos energéticos. El gobierno tuvo que subir el precio de la gasolina. Así empezaron las protestas el 28 de diciembre.

“Estas protestas son fundamentalmente diferentes”

Todo junto hace que el descontento no se limite a las causas habituales de falta de libertad de expresión o la rigidez de las leyes de la moral, que hasta la fecha movilizaban a esa parte de la sociedad más urbana o académica, dicen analistas y politólogos.

Activistas y miembros de la comunidad iraní en Londres se han reunido frente a la embajada de Irán para apoyar las protestas en Irán. Los manifestantes enarbolan una imagen en llamas del ayatolá Alí Jamenei y del príncipe Reza Pahlavi. | Foto: Amanda Rose,  Avalon/Profimedia

“Hace unos días entrevisté a Jack Goldstone, uno de los teóricos de las revoluciones más destacados. Cuando personas como él analizan la situación actual en Irán, hablan de algo fundamentalmente diferente, precisamente debido a estas profundas condiciones estructurales. En las protestas actuales, antes de Año Nuevo, las primeras manifestaciones estuvieron motivadas por la situación económica, debido a la mala gestión, las sanciones y otros factores, el gobierno tuvo que llevar a cabo lo que llamó una "operación económica". Era inevitable, no había otra opción, pero sabían que sería un proceso muy doloroso y que no era seguro que sobrevivieran políticamente. En cuanto iniciaron esta "operación", estallaron las protestas y, rápidamente, se convirtieron en protestas dirigidas directamente contra los cimientos de la República Islámica. La gente comenzó a corear "¡Muerte al dictador!", "¡Abajo la República Islámica!" e incluso a pedir el regreso del antiguo príncipe heredero de Irán, Reza Pahlaví. Rápidamente, se convirtió en algo mucho más amplio”.

Esta captura de vídeo tomada de imágenes de contenido generado por los usuarios publicadas en las redes sociales el 12 de enero de 2026 muestra decenas de cadáveres tendidos en el interior del Centro Forense y Laboratorio de Diagnóstico de la provincia de | Foto: UGC/AFP/Profimedia

Esas zonas de apoyo tradicional al régimen islámico están cambiando, dice Hannah Kaviani.

“Esto plantea la pregunta de cuánto apoyo tiene el gobierno realmente entre la nueva generación del bazar de Teherán. Sí, quienes lideran el bazar —un pilar importante de la economía del país— se reunieron con el presidente iraní al segundo o tercer día de protestas. Pero también hay un grupo muy amplio de jóvenes que hace que el bazar no se parezca en nada a lo que fue en décadas anteriores. Tienen ambiciones diferentes, estilos de vida diferentes, y no son necesariamente religiosos ni conservadores. Por lo tanto, el bazar de Teherán debe entenderse de forma diferente a como se veía en 1979 o en los años posteriores a la Revolución Islámica, cuando era un apoyo con el que contaba el líder supremo Alí Jamenei. También es significativo que las protestas se hayan extendido a pequeñas ciudades y pueblos. En el oeste y el sur de Irán, miles de personas han salido a las calles en zonas extremadamente pobres donde sienten que no tienen nada que perder. Ni siquiera pueden conseguir alimentos básicos”.

¿El retorno del sha?

En pleno auge de las protestas llegó la arenga del príncipe heredero al trono persa en el exilio, Reza Pahlaví, hijo del último sha, Mohammad Reza Pahlaví, cuyos tremendos excesos y pésima gestión allanaron el camino del ascenso al poder de los ayatolás a finales de los setenta y con ellos estrictas normas de moral religiosa y represión ideológica, empezando por la propia vestimenta, que tienen en las mujeres o la comunidad LGBTI sus principales víctimas.

Activistas y miembros de la comunidad iraní en Londres se han reunido frente a la embajada de Irán para apoyar las protestas en Irán. Los manifestantes enarbolan una imagen en llamas del ayatolá Alí Jamenei y del príncipe Reza Pahlavi. | Foto: Amanda Rose,  Avalon/Profimedia

No todos en la oposición al régimen quieren la vuelta de la monarquía, pero todos quieren un cambio, dice Kaviani.

“Las protestas fueron creciendo hasta el jueves pasado, cuando la situación cambió radicalmente tras el llamamiento del antiguo príncipe heredero Reza Pahlaví. La oposición iraní no está unida, pero él es una de sus figuras más destacadas. Llamó a la gente desde Washington a salir a las calles, y eso cambió por completo el curso de los acontecimientos. El jueves, antes de que se desconectara internet, seguí a un pequeño círculo de personas cercanas a mí en Teherán, principalmente en Instagram, que salía a la calle porque creían que él era "su hombre", que podía salvarlos, liberar a Irán y ofrecerles un futuro próspero. Pero también tengo amigos que no son monárquicos y no necesariamente apoyan a Reza Pahlaví ni lo quieren como su líder, pero escucharon el llamado y salieron a la calle porque piensan que en este momento deben estar unidos”.

El sentido de la onda corta en el siglo XXI

Irán vive ya varios días sin internet, pero también sin teléfono. Radio Farda ha tenido que volver a emitir en onda corta para intentar llegar a la sociedad, aunque no es la única manera de conocer, a través de Radio Free Europe, lo que está sucediendo en su propio país y el régimen no quiere contar.

Fuente: ZUMA Press Wire/Shutterstock Editorial/Profimedia

“No es la primera vez que cortan el teléfono, pero esta vez las líneas telefónicas fueron completamente cortadas. No podemos llamar a Irán en absoluto. Desconectaron la telefonía del país, impidiendo la comunicación entre las personas. Después de unas 20 horas, algunos comenzaron a conectarse a través de terminales Starlink. Sabemos que existen en Irán, aunque las autoridades inicialmente lograron interrumpirlas. Telegram se usa mucho. Instagram también es muy popular, pero ahora está cortado. También se utilizan aplicaciones más seguras, como Signal. En Radio Farda, en Radio Free Europe/Radio Liberty, explicamos constantemente cómo seguirnos: por WhatsApp, teléfono u otros canales. Reanudamos nuestras transmisiones en onda corta hace unos días. La habíamos cortado por cuestiones de presupuesto, pero volvimos a ellas durante la guerra de los 12 días y ahora igual. También pueden escucharnos por televisión por satélite, si no provocan interferencias, porque lo hacen mucho. Y si tienen internet, pueden seguirnos en línea”.

Esta captura de pantalla tomada de imágenes generadas por usuarios  (UGC) publicadas en redes sociales el 10 de enero de 2026 muestra enfrentamientos en Mashhad,  en el noreste de Irán. | Foto: UGC/AFP/Profimedia

Y algo, por supuesto, que no es exclusivo de Irán, pero que también dificulta la labor informativa: la IA. Hay vídeos con audios falsos o vídeos creados íntegramente por IA, dice Kaviani. Un vídeo real muestra a gente protestando en la oscuridad después de que las autoridades cortaran la electricidad. Pero también hay versiones falsas creadas por IA que se están difundiendo como verdaderas.

Hannah Kaviani asegura que si no pueden verificar algo, no lo publican y que, de hecho, Radio Free Europe no ha podido confirmar las cifras de muertos que se publican.

“Me despierto y me acuesto pensando en Irán”

El bazar de Teherán | Foto: Alexis Rosenzweig,  Radio Prague International

La pregunta que todos se hacen, ahora que incluso Donald Trump amenaza con intervenir pero sin concretar exactamente cómo ni para qué, es si se librará Irán del régimen islámico que tantos muertos ha causado entre disidentes o incluso estudiantes por meros gestos como quitarse el velo. ¿Podrá volver Hannah Kaviani a su país y caminar por sus calles?

“No he estado en Irán desde 2007, casi 19 años. Llevo 19 años despertándome y acostándome con Irán en mente. Vivo al ritmo de las noticias. Gracias a la tecnología, sigo la vida social: nuevos cafés, librerías, edificios. Vivo una vida paralela en Teherán, de donde vengo. Ha habido muchos ciclos en los que la gente pensó que llegaba el momento de poder volver, y no fue así. He aprendido a ser más realista. Intento no tener esperanzas exageradas, pero también intento no perder la fe por completo. Vivo esa vida paralela hasta que, quizás, un día vuelva a ver mi ciudad. Por supuesto, sueño con el día en que vuelva a ver mi país”.

Irán | Foto: Alexis Rosenzweig,  Radio Prague International