Con mucho tacto: modelos 3D acercan los monumentos a las personas ciegas
Gracias a modelos 3D diseñados para el tacto, personas ciegas o con discapacidad visual pueden conocer monumentos y otros edificios de forma más accesible.
Las personas ciegas o con discapacidad visual a menudo dependen de que alguien les describa los monumentos y edificios que las rodean para poder imaginárselos. Sin embargo, el uso de modelos 3D hápticos no solo facilita, sino que también mejora la manera en que este grupo construye el mundo que les rodea en sus mentes.
Alena, una madre invidente, está sentada en una mesa donde la esperan miniaturas de edificios y monumentos mundialmente conocidos como el rascacielos más alto del mundo Burj Khalifa en Dubái, la basílica barcelonesa Sagrada Família, la pirámide de Chichén Itzá en México, la catedral parisina Notre-Dame o la torre de Žižkov en Praga. “Esto me recuerda a una torre y por aquí siento que hay cúpulas,” dice Alena mientras explora la rotonda de Vyšehrad a través del tacto.
Modelos semejantes se pueden encontrar en la sede praguense del Nadační fond Mathilda (Fondo de Dotación Mathilda), que se dedica principalmente a la formación de perros guías, pero también dispone de una impresora 3D con la que se crean maquetas de monumentos como, por ejemplo, rotondas, basílicas, torres o rascacielos. Su gerente, Luboš Krapka, explicó brevemente para la Radio Checa cómo este método puede ayudar a la gente con discapacidades visuales y por qué hasta puede resultar crucial para ellos.
“El propósito principal de estas maquetas es que las personas con discapacidades visuales puedan imaginarse cómo se ve un edificio. Es importante porque, muy a menudo, alguien le describe el edificio al invidente, pero luego se le acerca otra persona con una descripción distinta y, al final, se confunde porque termina recibiendo unas cinco descripciones diferentes. En definitiva, todo el mundo lo describe subjetivamente. Además, en el mejor de los casos, esas descripciones nunca son tan exactas como el resultado que reciben después de tomar las maquetas en sus manos”.
Alena concuerda con que estas maquetas son la mejor forma de imaginarse los monumentos, ya que las descripciones orales ajenas suelen confundir.
“Estoy de acuerdo. Lo ideal es cuando una puede tocar el objeto porque esto realmente contribuye a la manera en la que una se imagina las cosas”.
Luboš Krapka añadió que cuando una persona invidente tiene la maqueta en la mano, no se le dice de inmediato qué es, pero después, de a poco, se le debe ir guiando para, finalmente revelar qué es lo que en verdad sostiene, ya que el contacto táctil no es capaz de explicarlo todo.
Por otro lado, acostumbrada a este tipo de iniciativas, la organización también produjo una herramienta auxiliar para un jugador de bowling invidente. Asimismo, suelen hacer también miniaturas de animales, similares a las de los edificios y monumentos. Otra curiosidad son los mapas táctiles, que ayudan a la hora de orientarse en un entorno nuevo como, por ejemplo, un nuevo domicilio.
“Se trata de una impresión térmica. Pasamos el papel térmico por la máquina, que resalta las partes oscuras y estas luego destacan sobre la superficie. Los invidentes después las tocan en el mapa para enterarse de dónde se encuentran las casas o las calles y orientarse mejor en el espacio”.
El Fondo de Dotación Mathilda, sin embargo, se dedica más profundamente a la formación de perros guías. Usualmente, estos tienen que comenzar a dominar 35 comportamientos distintos, por ejemplo, ayudar a que la persona cruce la calle de manera segura, encontrar la puerta, las escaleras, el elevador o el tranvía o evitar obstáculos como charcos y zonas congeladas. La propia Alena recuerda, con cariño, a su pastor alemán Hannah, con quien, según explicó, se movía mucho más rápido y evitaba más fácilmente una gran cantidad de obstáculos. Y aunque por el momento, Alena no siente la necesidad de volver a contar con un perro guía, se encuentra feliz de que cada vez existan más herramientas e invenciones que hagan la vida un poco más inclusiva.








