Las montañas checas se cubren de nieve como no se veía en 16 años

Las montañas de Šumava, Krkonoše y Jeseníky amanecieron cubiertas por decenas de centímetros de nieve, marcando la nevada más intensa para esta época del año en más de 16 años, según el Instituto Hidrometeorológico Checo. En el Gran Arber (Šumava) se registraron 48 centímetros, mientras que en la Labská bouda fueron 42. Los meteorólogos señalaron que esta cantidad de nieve simultánea en las tres principales cordilleras del país no se veía desde 2009, aunque se espera que el manto blanco desaparezca pronto debido al aumento de las temperaturas a partir de mediados de semana.

A pesar del aspecto invernal, los expertos advierten que la nieve no se mantendrá por mucho tiempo. Las previsiones apuntan a un rápido deshielo incluso en las zonas más altas, ya que no se esperan temperaturas bajo cero ni de día ni de noche. En 2009, las condiciones fueron mucho más extremas: en la Lysá hora (Beskydy) llegaron a acumularse más de un metro de nieve, lo que todavía se mantiene como récord para octubre.

Las condiciones actuales ya han provocado problemas para algunos excursionistas. En los Jeseníky, donde se acumulan hasta 15 centímetros de nieve, los servicios de rescate tuvieron que intervenir la noche del lunes para ayudar a una pareja que había subestimado el tiempo. Vestidos con ropa ligera y zapatillas deportivas, se perdieron en la niebla y el viento cerca de Ovčárna, a unos cuatro kilómetros de su ruta prevista.

Según el rescatista Jiří Hejtmánek, los jóvenes lograron pedir ayuda gracias a un powerbank, después de que se les agotaran los teléfonos móviles. “Tuvieron mucha suerte”, afirmó, y advirtió a los visitantes de montaña que no subestimen las condiciones meteorológicas ni su propia capacidad física, según reporta la agencia ČTK. “Abajo todavía hay un clima otoñal, pero arriba reina el invierno. La nieve y el viento pueden convertir una caminata sencilla en una situación peligrosa”, subrayó.

Autor: Juan Muttoni