Richard Harry Fletcher, el mítico jinete inglés que ganó en Pardubice y nunca regresó a Gran Bretaña

Petr Fletcher

Richard Harry Fletcher fue uno de los jinetes más exitosos de la Grand Pardubice Steeplechase, la carrera hípica más importante en Chequia. Asentado en Bohemia, tuvo 11 hijos. Su bisnieto Petr Fletcher contó su historia a RPI.

Richard Harry Fletcher | Foto: Josef Pirk,  archivo de Petr Fletcher

Los amantes de las carreras de caballos se juntan a mediados de octubre cada año en Pardubice para la Grand Pardubice Steeplechase. Entre los jinetes más exitosos en la historia de la legendaria carrera se encuentra el inglés Richard Harry Fletcher, quien tomó la salida en ella 17 veces. Ganó el gran premio tres veces, terminó segundo otras tres y se convirtió en uno de los jockeys más conocidos en su época. Después, Fletcher incluso se estableció en Bohemia y algunos de sus descendientes todavía viven en la región.

La Grand Pardubice Steeplechase, o Velká pardubická, se celebró por primera vez en 1874, durante el Imperio austrohúngaro. La carrera rápidamente se ganó la reputación de ser la más difícil de Europa. A lo largo del tiempo, muchos jinetes destacados se pusieron a prueba en la carrera. Por ejemplo, el inglés George Williamson fue el único en ganar las carreras en Pardubice y la de Aintree, en Inglaterra.

Gran Pardubická,  1886 | Foto: archivo de Petr Fletcher

Cabe también mencionar al alemán Peter Gehm, que se convirtió en el único en ganar la carrera cuatro veces consecutivas. Sin embargo, ninguno de los competidores de la época de Fletcher pudo compararse con él.

Petr Fletcher | Foto: Ruth Fraňková,  Radio Prague International

Fletcher, aunque inglés, vivía en Bohemia cuando dominó la prueba. Hoy día, su bisnieto Petr Fletcher, vive en la pequeña ciudad de Stružnice, en Bohemia del Norte. Este reparte su tiempo entre la pequeña granja que tiene y la investigación de la historia local y la de su propia familia.

De las islas británicas a Bohemia

Lo que se conoce con certeza es que el jinete legendario partió de las islas británicas a más tardar en 1879 y un año más tarde ya compitió en la Grand Pardubice Steeplechase.

Richard Harry Fletcher | Foto: archivo de Petr Fletcher

La razón que lo llevó a Bohemia todavía se desconoce, pero la más probable quizá era compartir su experiencia como jinete en Europa Central, explica su bisnieto.

“En aquel entonces, había una gran demanda de jinetes británicos. Para la nobleza, el hecho de tener un jinete inglés era una cuestión de prestigio, ya que en Inglaterra las carreras de caballos gozaban de una gran popularidad, mientras que en Bohemia esta actividad todavía estaba por desarrollarse. Por esta razón, muchos jinetes, entrenadores y hasta caballos de calidad llegaron aquí”.

Harry Fletcher corrió para varios propietarios y, gracias a su talento y buenas conexiones, se convirtió en maestro del príncipe Alexander Thurn-Taxis. Más adelante, cuando el príncipe cambió su residencia más cerca de Loučeň en 1889, estableció un nuevo establo para la cría de caballos, que el propio Fletcher manejó desde 1910 hasta 1920. El príncipe le había dado a Fletcher libertad completa en el manejo del establo, así como para su participación en las carreras.

„Flečrovna“ | Foto: archivo de Petr Fletcher

El pelirrojo de Loučeň: un caballero rebelde

Las crónicas contemporáneas describen a aquel inglés como una persona de baja estatura y pelirroja con un fuerte sentido del juego limpio, una característica que admiraban tanto el público como los demás jinetes. Por el color de su cabello le llamaban el “Pelirrojo”. También se le conocía por tener un espíritu libre y su vida bohemia.

Los archivos conservan historias sobre las borracheras de Fletcher con otros jinetes y jardineros ingleses. Algunas veces estas fiestas llegaban a ser tan peligrosas que ponían sus vidas en riesgo, de hecho, no fueron pocas las ocasiones en las que personas salieron volando por las ventanas, cuenta Fletcher.

Margaret Hughes Fletcher | Foto: archivo de Petr Fletcher

“Mi bisabuela también tenía espíritu libre. Ella provenía de una familia de posaderos y le gustaba beber. Una vez, cuenta la leyenda, mi bisabuelo la agarró por el cabello y la bañó en una fosa hasta que prometiera que dejaría de beber. No obstante, pese a momentos así, también era un caballero. En 1890, cuando su rival más encarnizado se cayó durante una carrera en barro, mi bisabuelo paró su caballo, esperó hasta que su rival volviera a montarse y sólo entonces continuó la carrera, ganándola al final”.

Richard Harry Fletcher y su esposa británica, Margaret, tuvieron 11 hijos, alrededor de la mitad chicos y la otra mitad chicas. Todos los chicos se convirtieron en jinetes, mientras que las chicas trabajaban en el Castillo de Loučeň.

Harry Fletcher participó en su última carrera en Pardubice en 1905, pero no logró finalizarla. Iba a participar otra vez en 1908, pero el evento fue cancelado por las malas condiciones meteorológicas. Posteriormente, pasó el resto de su vida en una casa en el campo cerca del Castillo de Nový Ronov, que el príncipe Alexander Thurn-Taxis le regaló como agradecimiento por su leal servicio. Fletcher murió de cáncer el 10 de mayo de 1926 en la localidad de Mcely en Bohemia Central y está enterrado con su esposa Margaret en el cementerio protestante de Bošín.

Lápida de Richard y Margaret en el cementerio protestante de Bošín | Foto: archivo de Petr Fletcher

El vínculo familiar y las historias olvidadas

Petr Fletcher reconoce que siempre supo de la fama de su bisabuelo, ya que las historias sobre su carrera de jinete pasaban de generación en generación. No obstante, Fletcher se puso a investigar más detalladamente la historia de su familia con la llegada de Internet.

Foto: editorial Helios

“Siempre conocí estas historias. Cuando Internet llegó, intenté buscar más, contactando algunas asociaciones checo-inglesas, pero sin éxito. Posteriormente, en 2007 recibí un gran sobre de Oxford y resultó que buscaban a mis ancestros. Estaba alborozado, era como un sueño hecho realidad. Así es como conocí a Kamila Pecher y John Pinfold, que es un historiador de carreras de Liverpool. Kamila trabajaba como su secretaria en la Universidad de Oxford. Ambos tenían debilidad por los caballos”.

Pecher y Pinfold empezaron a rastrear a los Fletcher en los archivos ingleses y checos. Mientras los dos contaban su historia en su libro “La Grand Pardubice Steeplechase y el Grand National: La historia de dos carreras de caballos”, Petr Fletcher grabó sus descubrimientos en una crónica familiar para sus hijos y nietos.

“Empecé a hacer un árbol genealógico y descubrí cosas fascinantes. Por ejemplo, me enteré de que mi abuelo tenía un gemelo. Su hermano Charles falleció a la edad de nueve años, supuestamente al ahogarse comiendo pan. Mi papá se llamaba Karel (la versión checa de Charles). Esto me conmovió profundamente. Cuando me enteré, no pude dormir durante dos noches porque no paraba de pensar en ello. Sentí como si alguna fuerza superior hubiera unido nuestras vidas”.

Ernest Roy Fletcher | Foto: archivo de Petr Fletcher

Alrededor de la Primera Guerra Mundial, la mayoría de la familia regresó a Inglaterra. Los únicos que se quedaron en Bohemia fueron Ernest Roy Fletcher, el abuelo de Petr Fletcher, y dos de sus hermanas. Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la población alemana fue expulsada de Checoslovaquia y muchos hogares en las zonas fronterizas se quedaron vacíos, el abuelo de Petr Fletcher participó en el proceso de reasentamiento de posguerra y se mudó a Stružnice, cerca de la ciudad de Česká Lípa, en Bohemia del Norte.

“Mi abuelo se casó con mi abuela y siguió siendo jinete. Una de las historias que me solía contar era como manejó una vez el carruaje del archiduque Francisco Fernando y la condesa Sofía Chotek de Loučeň al Castillo de Zákupy. Me gusta presumir de que mi abuelo estuviera conectado con tal momento de la historia. Él dejó de participar en las carreras alrededor de 1926. Se cayó en una carrera en Chuchle y mientras intentaba volver a montarse, el caballo le mordió un dedo. Mi abuela insistió en que necesitaba un ‘hombre completo’, así que le prohibió volver a participar”.

Castillo de Loučeň | Foto: archivo de Petr Fletcher

Una tradición que todavía sigue viva

Petr Fletcher dijo que la pasión de su abuelo por las carreras no menguó después de su retiro.

Lata Brandisová | Foto: Dostihový spolek

“Siempre iba a las carreras. Mi padre me contaba la historia de cómo después de la guerra, fueron a una carrera juntos y conocieron a la condesa Lata Brandisová, la única mujer que ganó la Grand Pardubice Steeplechase. Ella brincó a sus brazos, exclamando “Arnošt, Arnošt, ¡qué alegría me da verte!”. Pasaron el día entero juntos sumergidos en una profunda conversación”.

Los abuelos de Petr Fletcher vivieron en Stružnice hasta su muerte y están enterrados en el cementerio local. Su casa de madera todavía se encuentra intacta en el jardín, al lado del hogar que construyó Petr Fletcher en los años 80 para su familia.

Aunque su padre no siguió la tradición de hacerse jinete, la familia aún mantiene una conexión fuerte con la Grand Pardubice Steeplechase, que siguen cada año.

La casa pertenecía al abuelo de Peter,  Ernest Roy Fletcher | Foto: Ruth Fraňková,  Radio Prague International