En imágenes: el cielo nocturno de Praga se tiñó de rojo con un espectacular eclipse total de Luna

Eclipse lunar

Chequia volvió a presenciar un espectacular eclipse total de Luna luego de seis años. Las condiciones climáticas fueron ideales para disfrutar del fenómeno, que se repetirá recién a finales de 2028.

Cuando el escritor argentino Hernán Casciari contó que se había comprado un acre en la Luna, sus amigos lo trataron de loco. Para él, sin embargo, la inversión no había sido en un terreno del astro natural de la Tierra, sino en una historia para contar.

Al principio,  la luna estaba muy baja sobre el horizonte oriental y,  además,  el eclipse era difícil de observar debido a que el cielo aún estaba claro al atardecer. | Foto: Jaroslv Svoboda,  ČTK

En la noche del domingo, alrededor de las 20:00 horas de Praga, cientos de miles de curiosos a lo largo y ancho del país escrutaron el cielo en busca del fenómeno que se había estado anunciado en las noticias: un espectacular eclipse total de Luna, que fue perfectamente visible gracias a las condiciones climáticas. Las nubes, que habían sido una amenaza durante toda la semana, decidieron dar paso a un cielo nocturno que, para muchos, quedará en un recuerdo imborrable, presenciado, por ejemplo, desde el parque Letná, en la capital checa, donde decenas de personas apuntaron sus celulares hacia el cielo, con la esperanza de registrarlo no solo en sus retinas.

El fenómeno, que se evidencia en un color rojizo sobre el astro opaco, se produce cuando queda en perfecta línea recta con la Tierra y el Sol. Petr Horálek, de la Universidad de Silesia en Opava, explicó en Radiožurnál por qué esta alineación produce el cambio de color.

“Sobre la Luna se proyectan los resplandores rojizos de todo el planeta, y esto está causado por el polvo o la turbiedad en la atmósfera terrestre. Por lo tanto, cada eclipse total de Luna puede ser interesante para la meteorología o la climatología, porque a partir de él se puede deducir el estado actual del aire en aquella parte de la atmósfera por la que pasa la luz solar”.

El último eclipse total de Luna visible desde Chequia se había producido hace seis años y el próximo ocurrirá recién a finales de 2028. Jan Veselý, del Planetario de Praga, explicó que es común tener que esperar para poder apreciar un espectáculo de estas características, que, además, debe ser acompañado por las condiciones climáticas, como sucedió este domingo.

“La Tierra se sitúa entre la Luna y el Sol. Eso significa que los tres cuerpos están aproximadamente en el mismo plano o incluso en línea recta. Como la órbita de la Luna alrededor de la Tierra está algo inclinada con respecto al plano en el que la Tierra orbita al Sol, los eclipses no ocurren cada mes, sino solo ocasionalmente, cuando los cuerpos coinciden en ese mismo plano”.

Curiosos en Letná  | Foto: Juan Muttoni,  Radio Prague International

Para aprovechar la ocasión, observatorios en ciudades como Ostrava, Teplice, Slaný, Žebrák y en los barrios praguenses de Ďáblice y Ondřejov abrieron sus puertas al público, además de las instalaciones de la Universidad Silesia de Opava.

Para aquellos que se acercaron al parque Letná, en Praga, como quien escribe este artículo, el espectáculo fue sencillamente deslumbrante. La temperatura era ideal para estar al aire libre y la Luna rojiza parecía un adorno perfecto para la escena que se puede observar desde las alturas del parque: el río Moldava, que parece un espejo negro alterado por destellos de luces, el imponente monumento de Jan Žižka al fondo y la torre de televisión de Žižkov iluminada con los colores de la bandera checa a la derecha. Los intentos por tomar fotografías con el celular de una escena tan espectacular son frustrantes y al mismo tiempo entendibles. Ese show que dura poco más de una hora y se repite, con suerte, cada pares de años, es digno de ser retratado y compartido hasta el infinito.

Cambio de fase  | Foto: Juan Muttoni,  Radio Prague International

En redes sociales, aparecieron cientos de esos ejemplos, algo borrosos y con una definición poco digna del fenómeno, pero totalmente justificados. En ese rubro se incluyen las imágenes incluidas en este artículo.
Y aunque las fotos no sean perfectas, en ellas se puede apreciar la mutación que va desplegando el astro con el paso de los minutos. De casi invisible a roja y luego cada vez más blanca y brillante. Incluso una vez terminado el eclipse, la Luna llena que se mantuvo presente durante el resto de la noche era también un espectáculo digno de admirar y fotografiar.

Un espectáculo que da ganas de imitar a Casciari y salir a comprar un acre de nuestro satélite natural. Aunque, probablemente, sea mejor esperar a que baje la alta demanda en tiempos de eclipse total. Mientras tanto, para quienes presenciamos ese espectáculo desde un punto mágico de la capital checa, ya tenemos una historia e imágenes para compartir con amigos, lectores y escuchas de Radio Praga, sin importar desde qué punto de la Tierra puedan observar a la Luna.

Autores: Juan Muttoni , Martin Srb
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