Después de 200 años, la extracción de carbón llega a su fin en Chequia
Entre fines de este año y comienzos del próximo, acabará la extracción del carbón de piedra en la República Checa, actividad que ha existido durante más de dos siglos. La compañía OKD prepara una exposición itinerante que permitirá descubrir en detalle cómo ha sido la vida de los mineros durante estos doscientos años, a quienes se les rinde homenaje por su labor.
“Nos retiramos… con la cabeza en alto”, así se titula una exposición itinerante de fotografías que con motivo del 9 de septiembre, Día de los Mineros, será inaugurada el día 11 de este mismo mes en la ciudad minera de Karviná, en el norte de Moravia. La muestra ha sido idea de la compañía minera OKD, que acordó una colaboración en este tema con tres destacados fotógrafos de la región de Moravia-Silesia. La tarea consistió en documentar el trabajo de los mineros, como informó a la Radio Checa la portavoz de OKD, Barbora Černá Dvořáková.
“La exposición rinde homenaje a todas las personas que se dedicaron o siguen dedicándose a la profesión minera, a sus esfuerzos y su dedicación, así como a las víctimas de las tragedias habidas en las minas. Recuerda también que a finales de este año o principios del año próximo acabará definitivamente en Chequia la extracción del carbón de piedra y, por ende, desaparecerán las profesiones específicas mineras. En las fotos aparecen los mineros trabajando, con su vestimenta laboral y sus lámparas, así como durante una merienda o tomándose una ducha al salir desde la mina a la superficie”.
La extracción del carbón acabará del todo en la República Checa después de más de 200 años, representando ello un significativo hito histórico que abre paso a nuevas fuentes de energía, más favorables para el entorno y para la salud de las personas.
De acuerdo con Dvořáková, las fotografías en la exposición minera estarán situadas en seis paneles y de ambos lados.
“Así es, las fotografías las hemos instalado de ambos lados en seis paneles, o sea que son doce fotos y tienen una altura de 1,80 metros y 1,20 metros de ancho. O sea que se ven desde muy lejos, sobresaliendo en el espacio. Además, cada panel lleva de un lado un breve texto que recuerda la historia del carbón, así como de los hombres que participaron y algunos siguen participando todavía en su extracción a centenares de metros bajo la superficie.
La inauguración de esta muestra en la ciudad de Karviná el 11 de septiembre estará seguida por un acto recordatorio a los mineros que fallecieron en accidentes en las minas y una misa, como señaló a la Radio Checa la portavoz de la compañía minera OKD.
“La exposición es itinerante, por lo que desde la Plaza Masaryk de Karviná será trasladada a la ciudad de Ostrava, en la región de Moravia-Silesia, primero a la Plaza Masaryk de esa ciudad y luego a la Plaza Edvard Beneš. En Ostrava permanecerá unos dos meses y más tarde, en diciembre o en enero viajará a Praga, donde estamos buscando todavía un lugar adecuado para su instalación.”
La extracción de carbón había sido muy importante para la región de Moravia-Silesia, que se encuentra al noreste de la República Checa. Al desarrollo de esta actividad se debió la riqueza de esa región durante dos siglos y, los mineros eran muy respetados y durante el último siglo, además de bien remunerados, especialmente por las complicaciones que acarrea para la salud este tipo de profesión.
El fin de esta actividad trae consigo una mezcla de sensaciones: las de aquellos que recuerdan el beneficio económico que ha traído a la población, y las de quienes reconocen que la actividad tiene un impacto negativo para el ambiente y para la salud de sus trabajadores. Tras 200 años, en el balance ha pesado más la segunda perspectiva, por lo que el país se despide de una actividad que ha dejado su huella, y no solo de carbón, en varias generaciones.








