La crisis “oculta” que amenaza a la construcción en Chequia
El país proyecta ambiciosas inversiones en infraestructuras y energía, sin embargo, la falta de arena, grava y materiales básicos pone en riesgo al sector de la construcción. A esto se suma la lentitud para abrir nuevas canteras y el agotamiento de las actuales.
Mientras la República Checa se prepara para acometer próximamente ambiciosos planes de inversión en diversos frentes e infraestructuras, desde líneas de tren de alta velocidad hasta nuevas unidades nucleares, surgen voces que alertan de que el país se aproxima a la vez a una crisis aparentemente silenciosa pero que podría amenazar con paralizar sectores clave de su economía.
Arena, grava y áridos, materias primas esenciales para la construcción de viviendas, infraestructuras de transporte o grandes proyectos industriales, están comenzando a escasear de forma alarmante. A esta aparente escasez se suma, según denuncian desde este ámbito, la lentitud burocrática en la apertura de nuevas canteras, lo que agrava aún más la situación.
"En los próximos años, prevemos un crecimiento de la demanda, tanto de inversores públicos como privados. Sin embargo, dos factores principales podrían limitar el crecimiento: la escasez de mano de obra y la escasez de materias primas básicas para la producción de materiales de construcción", declaró Jakub Šimáček, director y director ejecutivo de la TBG Metrostav, dedicada a la producción de hormigón.
Así, según señalan datos del Servicio Geológico Checo, más de la mitad de las 204 canteras del país y hasta el 70% de las 149 minas de arena podrían dejar de operar antes de 2032. Las reservas actuales, señalan desde el sector, no serán suficientes para cubrir la demanda futura y, si no se ataja el problema, será necesario importar estos materiales, lo que incrementaría notablemente los costes de construcción.
Por otro lado, el proceso para abrir nuevas canteras o ampliar las existentes es extremadamente lento, llegando incluso a necesitarse para obtener todos los permisos necesarios un plazo de más de diez años.
Ante esta situación, el propio Ministerio de Industria y Comercio prepara una normativa que permita declarar algunas canteras como yacimientos de importancia estratégica, una categoría que actualmente solo ostentan materiales como el litio y que permitiría acortar los plazos para la obtención de permisos, algo fundamental para responder a la urgencia.
Mientras tanto, algunas empresas intentan paliar la escasez a través del reciclaje de materiales, una solución imaginativa, pero que, según los expertos, solo puede cubrir entre el 10% y el 15% de la demanda anual de áridos en Chequia.








