Los detenidos en el caso Motol pueden recibir visitas una vez cada quince días

Los detenidos y acusados en el caso de corrupción del hospital Motol pueden recibir visitas de sus familiares una vez cada quince días, siempre y cuando obtengan, en cada caso, el permiso del fiscal y se encuentren bajo la supervisión de la policía. Entre los acusados se encuentran el exdirector Miloslav Ludvík, su adjunto Pavel Budinský y el presidente de la Unión Checa de Deportes, Miroslav Jansta. En total, diecisiete personas están acusadas de corrupción, lavado de dinero y fraude con subvenciones. Ninguno de los principales sospechosos ha logrado convencer al tribunal de que deberían ser investigados en libertad, por lo que todos han sido enviados a prisión preventiva para evitar la posible manipulación de testigos.