Voluntarios reúnen ordenadores para que los niños puedan estudiar a distancia
Las escuelas en Chequia permanecen cerradas desde hace un mes, pero no todos los alumnos cuentan con un ordenador que les permita aprender desde casa. Voluntarios y empresas están intentando rectificar la situación.
Las escuelas en Chequia cerraron sus puertas el 14 de octubre por decisión del Gobierno, que adoptó la medida con la esperanza de que ayudara a frenar la pandemia del coronavirus. Maestros y alumnos se encontraron en una situación parecida a la de primavera, pasando de un día para otro a la enseñanza a distancia.
Antonín Nevědomský recogió cuatro ordenadores y ocho portátiles en empresas en Praga y los llevó a una escuela en la localidad marginada de Chánov, en Most, en el norte de Bohemia.
La directora de la escuela, Monika Kynclová, confirma que la ayuda de voluntarios como Nevědomský es más que bienvenida.
“La escuela prestó algunas tabletas, pero no contamos con muchos dispositivos así que estamos muy agradecidos. Me puse a averiguar cuántos son los niños que no se conectan a las clases desde casa y averigüé que de toda la escuela se trata de ocho alumnos. Para nosotros es un gran logro”.
La escuela de Most cuenta con 180 alumnos, de los cuales 50 aprenden a distancia, el resto acude de manera regular a la escuela y recogen sus deberes en persona.
A pesar de que, en general, las escuelas estuvieron mejor preparadas para esta segunda ronda del cierre, no todos lograron resolver las carencias tecnológicas y asegurar que todos los alumnos pudieran asistir a clase.
Principalmente son las familias numerosas, las monoparentales o las familias de acogida las que se siguen enfrentando a dificultades. Pero cada vez más voluntarios intentan conseguir y entregar ordenadores a estos alumnos.
Los ordenadores los donan empresas y fundaciones y participan también organizaciones no gubernamentales que se dedican a identificar a las familias necesitadas.
La iniciativa Česko.Digital (Chequia.Digital), ha distribuido unos mil aparatos. También ha conseguido conexión a internet gratuita durante medio año para algunos hogares.
Una de las organizadoras del proyecto, Eva Pavlíková, explica que el equipamiento puede ayudar a toda la familia.
“Para estas familias no solo son importantes las clases a distancia regulares, sino también las clases de recuperación. Y el ordenador puede servirle también a uno de los padres que se encuentra en una situación difícil, por ejemplo”.
El Ministerio de Educación designó unos 47,5 millones de euros en agosto para la compra de portátiles, no obstante, algunas escuelas no recibieron el dinero hasta dos semanas después del cierre de las escuelas.
Algunos centros escolares contaban con suficientes fondos propios para adquirir los ordenadores antes de recibir el pago por parte del Ministerio. Para otros la situación resultó ser más complicada, sobre todo porque
la cartera repartió los fondos en función del número de docentes. Es decir, cuanto más grande la escuela, más dinero.
“En algunas escuelas más pequeñas, el total puede alcanzar unos 3600 euros, monto que se puede resolver utilizando los fondos de las escuelas. Pero cuando se trata de una escuela como la nuestra y la inversión es de más de 27 000 euros, es imposible”, explica Miroslav Hloušek, director de una escuela en Mohelnice, en la región de Olomouc.
En la actualidad no está claro todavía cuándo podrán regresar los niños a las escuelas. El Gobierno anunció esta semana que el 18 de noviembre volverían a las aulas los alumnos de primer y segundo grado de primaria y todos los alumnos de las escuelas especiales. Los demás deberán continuar, por el momento, con el aprendizaje a distancia.
