Los vinicultores checos apuestan cada vez más por las uvas PIWI
Los viticultores checos y moravos plantan cada vez más variedades de uva PIWI, cruces resistentes a enfermedades fúngicas. En 2024, añadieron 44 hectáreas de nuevos viñedos PIWI, con lo que la superficie total superó por primera vez las 1.000 hectáreas. Los viticultores aducen la resistencia de estas variedades, su mayor rendimiento, la diversidad de sus vinos y su cultivo más respetuoso con el medio ambiente. Mientras tanto, la superficie de variedades de uva tradicionales sigue disminuyendo. El año pasado, la superficie total de viñedos del país se redujo en 430 hectáreas, hasta situarse en 17.300, su nivel más bajo en los últimos 13 años.