Las futuras promesas de la música checa ya están aquí
En los recientes premios Anděl de la música checa, deslumbraron tres artistas que representan lo más nuevo del repertorio popular checo. La nueva generación tiene la palabra. Llegaron para quedarse. Se trata del trío Gufrau, la banda Ida The Young y la cantante Marie April, todos con sendos premios.
Oooooooooh, ooooooooooh, ooooooooooh, navždycky blázen. Oooooooooh, ooooooooooh, ooooooooooh, navždycky blázen, dice la canción. Siempre locos en el sentido de somos jóvenes, somos amigos y nos gusta hacer travesuras juntos y pasarla bien. Todo lo demás es secundario.
Esa es la canción checa del año 2025 y está bien: es una canción divertida, pegadiza, que se disfruta, especialmente si estás de fiesta y no quieres pensar mucho.
Interpretada por el trío Gufrau (con apoyo de Victor Kal y Rohony, ambos raperos de más trayectoria en la escena musical checa) Navždycky blázen ganó hace poco el galardón a la mejor canción del año en los premios Anděl.
Gufrau es un trío de jóvenes amigos de la infancia del barrio de Holešovice que empezaron a tocar juntos en el colegio, tuvieron éxito pronto en TikTok y ahora son la gran sensación del rap checo. Enhorabuena.
En la sección alternativa y electrónica otra representante de la más nueva generación se alzó con el premio. Se trata de la banda Ida The Young, que ganó con el álbum Tell me when you pass the sun.
Se trata de un disco en inglés que tiene lo suyo, una agradable sorpresa, una combinación de envolventes sonidos electrónicos con algo de folk rock y unas poesías que un joven Morrissey habría firmado con orgullo.
“Are you standing there, or am I just losing my mind again? Estás parada ahí o me estoy volviendo loca”, canta la vocalista Iris Hobson-Mazur en el sencillo del disco, Big White Nothing. Iris es de madre checa y padre británico y habla ambos idiomas pero prefiere cantar en inglés y lo hace con sentimiento, le sale del alma.
El premio descubrimiento del año recayó en la jovencísima cantante Marie April, de origen checo estadounidense, con el disco Tangerines, también en inglés. Mezcla distintos géneros, algo de jazz, electrónica, baladas, con canciones eclécticas y elocuentes como Back to me, Donald Glover, Heal a soul, To be your friend.
Lullaby es otra canción del álbum y un buen ejemplo de todo el talento de esta joven: tiene ecos de Billie Eilish, Taylor Swift y Ariana Grande, por su rango vocal y su gran capacidad para emocionar relatando historias cotidianas y hasta banales.
La persona que disfrute estos estilos musicales no dejará de celebrar este recambio generacional, brisa fresca y savia nueva en la industria musical checa, en distintos géneros. Llegaron para quedarse. La nueva generación de músicos checos ya está aquí.








