El violinista checo Josef Slavík igualó a Paganini en la maestría técnica y en la profundidad de la expresión
9.9.2006 - 00:05
"Él tocaba como otro Paganini, pero un Paganini rejuvenecido que con el tiempo superará al primero. Yo no lo creería si no le hubiera escuchado.Él priva al público del habla y lo conmueve hasta las lágrimas. Es más: él arranca las lágrimas a los mismos tigres". En estos elogiosos términos se refería el compositor y pianista polaco, Federico Chopin, al virtuoso del violín checo Josef Slavík, en una carta dirigida a sus padres. Chopin conoció al violinista checo en 1830 en Viena cuando Slavík ya era un consagrado intérprete. Ambos músicos se hicieron amigos.