Fernando Brox conquista Praga con su jazz de alma andaluza
En su primera visita a Praga, el flautista y compositor español Fernando Brox trajo su visión contemporánea del jazz al festival United Islands of Prague. En esta entrevista, nos habla sobre sus influencias, la transformación de su música y su experiencia con diferentes públicos.
Fernando Brox es uno de los nombres más prometedores de la escena jazzística española. Nacido en Málaga y afincado en Basilea, Suiza, el músico ha logrado combinar su formación clásica con una pasión por el foklore internacional, aunque siempre con voz propia. En el marco del festival United Islands of Prague, el artista presentó su música ante el público checo junto a una banda integrada por pianista, contrabajista y dos guitarristas de distintas nacionalidades. Fernando Brox compartió con Radio Praga Internacional los detalles de un repertorio con el que logró conquistar al público checo.
“Se le puede llamar jazz, pero cogiendo bastante del foklore del mundo, ya que a mí me gustan cosas auténticas. Soy un andaluz de Málaga, España, y el flamenco me rodea, y entonces hay flamenco, hay alguna pieza inspirada en el folklore americano, hay un poco de latino, la rumba cubana, foklorismos del mundo que me gustan a mí. Hay un ritmo de Mali que se llama Kuku y es una reinterpretación de este ritmo, música fresca para la gente, para disfrutar”.
Fernando Brox participó en el prestigioso programa Focusyear en Basilea, una residencia internacional dirigida a jóvenes talentos del jazz. Cada año, el programa acoge a nueve músicos de todo el mundo, que trabajan con figuras destacadas de la escena jazzística global. Cada dos semanas, un músico de renombre visita la residencia para compartir su experiencia. Fue allí donde Brox conoció al renombrado compositor argentino Guillermo Klein, a quien describe como un verdadero gurú musical, que guía a sus alumnos con comprensión y sensibilidad. Esta experiencia fue para Fernando una de las razones que lo llevaron a establecerse en Suiza.
Desde homenajes al alma propia
A lo largo de los años, la música de Fernando Brox ha experimentado una transformación significativa, reflejo de su evolución personal y artística. Él mismo reconoce este cambio a la hora de comparar sus primeras composiciones con las actuales, en las que siente haber encontrado su verdadera voz.
“Eran composiciones en las que me sentía menos refrelejado. Era una imitación de lo que me gusta, como Wayne Shorter u Ornette Coleman. Los temas eran rendiciones o homenajes a cosas que me gustaban. Con el tiempo he ido más allá de esa dirección, he encontrado qué quiero hacer y cómo. Con este último disco estoy muy contento, me siento más yo. Cuando escucho la música que hemos hecho y los temas, dan mucho juego y estoy contento con eso, de verte allí a ti mismo en la música. Creo que es importante”.
Entre notas serias y sentido del humor
Sincera, cariñosa y divertida: así define su música con solo tres palabras, destacando también su gusto por incluir bromas rítmicas, especialmente al finalizar los temas de blues, siempre con un toque de humor. La inspiración de Fernando Brox a la hora de componer es tan diversa como su música. A veces nace de experiencias personales, otras de encuentros concretos o simplemente de un impulso creativo, según indica.
“Va por época. Por ejemplo, para este disco From Within que presentamos está el tema ‘Si no fuera solo un sueño’ que viene de una historia personal de desamor. Hay otros temas como el Kuku, que escribí cuando vino Elena Pinderhughes para tocarlo con ella. A veces son más excusas o son de momentos cuando dices ‘siéntate y escribe un tema’. A veces es más así o son historias personales o sentimientos concretos. En el último disco que grabé en enero -a ver si sale en noviembre- he seguido pautas compositivas como técnicas, sistemas, dodecafonismo, cosas por el estilo. Ha sido un reto, de un punto de partida muy celebral e intelectual -hacer algo que sea música y todo eso que quiere decir- ya que la música no es solo cerebro, son sentimientos y cosas”.
Método GAT: armonía sin misterio
Además de su faceta como intérprete y compositor, Fernando Brox ha desarrollado un enfoque didáctico propio: el método GAT. Esta herramienta ofrece una manera clara de comprender la armonía tonal, acercando a los estudiantes la música desde una perspectiva accesible.
“Lo descubrí durante la pandemia, es un esquema que representa el sistema tonal de la única manera que creo posible. En toda la música que escuchamos hay tres cadencias o funciones tonales – la tónica que es como casa, la dominante que es tensión para resolver en la tónica y la subdominante que es una preparación para ir de la tónica a la dominante u otro camino para volver a la tónica. Estas tres familias agrupan a los acordes. En la música hay un acorde que se llama el disminuido, es un acorde simétrico, y me di cuenta de que había tres acordes disminuidos y tres tonales, y dije a ver qué pasa si asocio estos tres diminuidos, y de repente me ha salido este esquema. He encontrado algo que te explica cualquier tema que te encuentres, te pones con acordes de un tema y con este esquema y ves cómo la armonía se mueve, siguiéndola en el sentido del reloj o, al contrario, cambiando entre la misma familia. A partir de allí se entiende la música de otra forma y da para estudiar de una forma concreta, con más orden, sin tener que recurrir a la armonía de las emociones”.
La locura del flamenco
A lo largo de sus presentaciones internacionales, Fernando Brox ha podido observar el impacto de los sonidos ibéricos en distintos contextos culturales. Según comenta, el flamenco despierta una reacción particular en todos lados.
“Por mi experiencia, el flamenco conquista al mundo. Tampoco me considero de puro flamenco, pero he ido con algún proyecto tocando más flamenco y la gente se vuelve loca. Es una forma de expresión artística muy potente, tiene pasión, fuego y a la gente le vuela la cabeza. Estuvimos en Ucrania antes de que empezara la invasión y la guerra, y estuvimos tocando en un festival con mi amigo percusionista y compositor Carlos Cortés. Estuvimos tocando flamenco del autor y la gente se volvía loca. En fin, la experiencia con el flamenco a la gente le saca para arriba. Todo el mundo tiene sentimientos, otra cosa es que lo exprese más o menos”.
Las reacciones del público varían según la cultura. En su experiencia, las respuestas de la audiencia no siempre son lo que uno podría esperar a primera vista.
“En Suiza pasa bastante que la gente es como fría, puede parecerte que no le está gustando. Esto me ha pasado más de una vez, pero termina el concierto y la gente viene y está encantadísima, han disfrutado muchísimo. De repente uno malinterpreta la reacción de la gente. Por cuestiones culturales a lo mejor son un poco más reservados, pero luego te agradecen por la música”.
Fernando espera que el público checo se lleve una dosis de alegría y cultura a través de su música, que ofrece una experiencia profunda. Lejos de tratarse de una música superficial o de consumo rápido, su objetivo es transmitir un mensaje de autenticidad y el valor de la cultura en tiempos de inmediatez. Además, destaca que el músico checo Miroslav Vitouš es una gran referencia del jazz y una influencia artística.
Con emocionantes proyectos por delante, el artista destaca su actuación este 12 de mayo en Basilea junto a la leyenda del jazz Jeff Ballard, un evento clave de este año. Además, está trabajando en su quinto disco, que saldrá en noviembre, el cual promete ser muy especial, con una calidad de sonido excepcional y una banda impresionante.









