El Gobierno, sobre los medios públicos: “Además de las finanzas, queremos mayor control sobre el contenido”
Tras aprobar la eliminación de las tasas audiovisuales y el paso de la Radio Checa y la Televisión Checa a un sistema de financiación dependiente directamente del presupuesto estatal, representantes de la coalición de Gobierno afirmaron que también quieren reforzar los mecanismos de supervisión de los contenidos emitidos. Trabajadores, directivos, partidos de oposición y organizaciones periodísticas alertan sobre los riesgos para la independencia de los medios públicos.
El debate sobre el futuro de los medios públicos en la República Checa adquirió una nueva dimensión este martes, después de que el diputado Josef Nerušil, del partido SPD, afirmara que, tras la eliminación de las tasas audiovisuales, la coalición gobernante pretende ampliar los mecanismos de control sobre los contenidos de la Radio Checa (Český rozhlas) y la Televisión Checa (Česká televize).
“En el siguiente paso queremos llegar a una discusión más amplia y también reforzar los mecanismos de control para supervisar no solo las finanzas, sino también los contenidos”, declaró Nerušil en el programa Pro a Proti de Plus (Radio Checa).
Las declaraciones llegan un día después de que el Gobierno aprobara una reforma de la legislación audiovisual que elimina las tasas de radio y televisión y sustituye este sistema por una financiación directa desde el presupuesto estatal.
Según el proyecto presentado por el ministro de Cultura, Oto Klempíř, la Televisión Checa recibiría unos 232 millones de euros anuales y la Radio Checa aproximadamente 84 millones de euros. Las cantidades se basan en los presupuestos de 2024, antes del aumento de las tasas aprobado en 2025, que llegó tras diecisiete años sin ninguna revalorización.
La propuesta supone una reducción importante de recursos para ambas instituciones. La Televisión Checa dispondría de unos 40 millones de euros menos que en la actualidad, mientras que la Radio Checa perdería más de 16 millones de euros al año, alrededor de un 20%.
El Gobierno justifica la reforma por la necesidad de "aliviar la carga económica sobre ciudadanos y empresas". Klempíř defendió además que los medios públicos pueden funcionar con presupuestos más reducidos: “Los directores demostrarán que son buenos gestores y sabrán trabajar también con un presupuesto más bajo”, expresó.
Por su parte, el primer ministro Andrej Babiš rechazó las acusaciones de que la reforma tenga como objetivo limitar la independencia editorial de ambos medios al sentenciar: “Nosotros queremos que ahorren, y no están ahorrando”. Más tarde añadió: “Créanme que no tengo nada contra los medios públicos. Ni siquiera acudo a ellos, no los necesito”.
Los directores advierten sobre despidos y recortes en la producción
Los responsables de la Radio Checa y la Televisión Checa reaccionaron con dureza al proyecto gubernamental.
El director general de la Televisión Checa, Hynek Chudárek, aseguró que la propuesta pone en peligro el funcionamiento de la institución al señalar: “La propuesta es absolutamente impactante, no me la esperaba. Creo que ninguno de nosotros esperaba volver a la situación de 2024 antes de la reforma de las tasas”. Según su criterio, las nuevas condiciones son "inaceptables".
Según Chudárek, la reducción presupuestaria afectaría especialmente a la producción original, los programas infantiles y los proyectos de animación, que son una de las señas de identidad de la Televisión Checa. También recordó que cálculos realizados anteriormente contemplaban la eliminación de cerca de 300 puestos de trabajo.
Por su parte, René Zavoral, director general de la Radio Checa, también expresó su preocupación: “Todavía creo que hay espacio para la discusión”, comentó ante las desfavorables novedades. Aunque su frase sonó algo optimista, el director de la Radio Checa no tardó en aclarar que sus expectativas, en realidad, son limitadas. “Soy un pesimista moderado en este aspecto”, concluyó.
Zavoral rechazó asimismo las afirmaciones del Gobierno sobre una supuesta falta de ahorro por parte de los medios públicos. Como se ha incidido desde la Radio Checa en más de una ocasión, el ente llevaba ahorrando décadas ante la falta de valorización de su presupuesto desde los primeros años de este siglo, mientras la inflación crecía en el país. Según el director, la reducción presupuestaria tendría consecuencias directas para la programación.
Según estimaciones anteriores, entre 150 y 200 puestos de trabajo podrían desaparecer en la radio pública.
La oposición ve confirmados sus temores
Las palabras de Nerušil sobre el control de los contenidos provocaron una inmediata reacción de la oposición.
El presidente del ODS, Martin Kupka, aseguró que las declaraciones confirman las advertencias que los críticos de la reforma vienen realizando desde hace meses al expresar: “La coalición gubernamental deja claro desde el primer momento que, mediante presión económica, quiere lograr que los medios públicos dejen de criticar sus acciones”.
Kupka ya había acusado anteriormente al Gobierno de inspirarse en modelos aplicados en la Hungría de Viktor Orbán y la Eslovaquia de Robert Fico.
También el presidente de la Comisión de Medios de la Cámara de Diputados, František Talíř, del democristiano KDU-ČSL, considera que la reforma representa una amenaza para la independencia de los medios públicos. “Vamos a las barricadas porque esto es un ataque directo contra la Televisión Checa y la Radio Checa”, alentó.
Talíř anunció que la oposición utilizará todos los instrumentos parlamentarios disponibles para intentar impedir la aprobación definitiva de la legislación.
Por su parte, Andrea Hoffmannová, del Partido Pirata, sostuvo que la reforma busca debilitar progresivamente a los medios públicos. “Percibo este paso como una forma de matar de hambre y domesticar a los medios de servicio público, porque eso es exactamente lo que este Gobierno ha estado haciendo durante el último medio año en medio del caos que reina en torno a los cambios de financiación”, comentó Hoffmannová.
Continúan la huelga y las protestas
Mientras continúa la discusión política, los trabajadores de la Radio Checa y la Televisión Checa anunciaron la convocatoria de una jornada de huelga para el próximo lunes 22 de junio.
El Sindicato de Periodistas de la República Checa considera que la reducción de ingresos y la ausencia de garantías de independencia podrían entrar en conflicto con la legislación europea sobre libertad de los medios de comunicación.
Este miércoles, las autoridades de los medios y sindicatos darán más detalles sobre la jornada de huelga.








