¿El fin de la Biblioteca Václav Havel? “Lo siento mucho, hasta aquí llego”, dice su viuda Dagmar Havlová
Dagmar Havlová deja la Biblioteca Václav Havel tras 22 años. La viuda del expresidente, escritor y disidente checo Václav Havel ha decidido quitar su apoyo a la institución tras prolongadas desavenencias y disputas entre el actual director, el criticado Tomáš Sedláček, y todo el personal de la biblioteca.
Ya lo decíamos la semana pasada: graves problemas en el seno de la Biblioteca Václav Havel. Uno de sus empleados, el destacado escritor Jáchym Topol, descontento con la manera en que se llevaban las cosas, lanzó dardos punzantes contra el director de la biblioteca: “Tomáš Sedláček trata a Václav Havel como si fuera Mickey Mouse y no hace nada más que exprimirlo económicamente hasta la saciedad”.
Topol y todos los miembros de la junta directiva de la biblioteca presentaron su renuncia en masa, hastiados de la figura de Sedláček.
Pero la viuda de Havel, Dagmar Havlová, había guardado silencio. Hasta ahora. En declaraciones para Radiožurnál el jueves, la exprimera dama ha decidido hablar y desahogarse. Y decir que también lo deja.
“Todo proyecto debería ser motivo de alegría, especialmente para quienes son responsables de él de alguna manera. Durante 22 años, me he dedicado a la biblioteca con todas mis fuerzas, con la mayor dedicación y con el mayor respeto a mi conciencia y a mis conocimientos. Lo hice a petición de mi esposo, incluso cuando aún vivía. Creí en su idea original hasta el último momento. Sin embargo, no gestionaba la biblioteca, no soy empleada ni miembro de la junta directiva, y ya no tengo la fuerza ni la salud para seguir haciéndolo. Tras una larga y dolorosa reflexión y la búsqueda de otras alternativas, no me queda más remedio que seguir a Zdeněk Bakala y Karel Komárek. Lamentablemente, a partir de hoy, también rescindo nuestro acuerdo”.
Al borde del abismo
Zdeněk Bakala y Karel Komárek son los dos mecenas, benefactores que aportaban la mayoría de la financiación de la biblioteca y que decidieron casi al unísono cortar esa financiación, a raíz de las rencillas y desavenencias internas que decimaron todo el personal y llevaron a la biblioteca al borde del abismo.
Ahora ese abismo está más cerca aún, ya que al retirar su apoyo, la viuda de Havel casi que ha sentenciado a muerte a la biblioteca.
Monetizar hasta la saciedad
Jáchym Topol había dejado bien claro cuál era el principal problema que afectaba a la biblioteca, en declaraciones que aparecieron en la Radio Checa y la Televisión Checa, muy difundidas y mediáticas:
“Quisiera decir que el motivo principal de mi dimisión es el liderazgo confuso y caótico de Tomáš Sedláček, que ha decidido monetizar hasta el extremo el nombre de Václav Havel, como si fuera un artículo de venta. Y esto yo lo encuentro irrespetuoso e inaceptable”.
Fin de ciclo
Solo un miembro de la junta directiva de la biblioteca sigue en su cargo, David Dušek, quien quería continuar con el proyecto buscando nuevos patrocinadores.
Pero ya no lo tiene tan claro, como comentó en declaraciones a la Radio Checa:
“La marcha de Dagmar Havlová tiene un significado muy claro para nosotros. Si ya no está dispuesta a conceder los derechos (no solo los derechos de personalidad relacionados con Václav Havel, sino también los relativos a los programas educativos), la institución pierde su propósito fundamental".
"Ahora mismo estoy en la biblioteca con un equipo que he logrado reunir en los últimos días, analizando la situación y debatiendo cómo proceder. No digo que la biblioteca esté acabada. Sin duda, marca el fin de la institución tal como la conocíamos. Pero si conseguimos revitalizarla y darle un propósito acorde con la visión de Václav Havel (y también con la concepción de Dagmar Havlová sobre cómo preservar el legado de su marido), creo que aún podremos lograr algo”.









