El conflicto de intereses de Andrej Babiš vuelve al centro del debate tras su nombramiento
El regreso de Andrej Babiš al cargo de primer ministro de la República Checa ha reactivado las discusiones sobre su relación con el conglomerado Agrofert. El Fondo de Garantía anunció que, desde este martes, las empresas vinculadas al grupo no podrán tramitar nuevas solicitudes de apoyo financiero ni acceder a subvenciones públicas. La medida busca evitar que el conglomerado, fundado por Babiš, se beneficie de decisiones gubernamentales mientras su propietario ocupa el cargo de jefe de gobierno. La portavoz del fondo, Barbora Šenfeldová, confirmó que la suspensión de las solicitudes se aplica de manera inmediata.