El avión de repatriación de checos en Israel no da abasto: “Esto ya fue demasiado”

Tel Aviv, Lunes 16 de Juni 2025

El primer vuelo de repatriación de checos que se encontraban en Israel ya aterrizó en Praga. Algunos ciudadanos no encontraron cupo para subir al avión dispuesto por Chequia y debieron acudir a los vuelos ofrecidos por otros países.

En total, 66 checos, en su mayoría mujeres y niños, llegaron este martes en la madrugada al aeropuerto militar de Praga-Kbely en un vuelo de repatriación, organizado por las autoridades checas. A raíz del conflicto armado entre Israel e Irán, que se acentuó el fin de semana pasado, el Gobierno checo decidió proceder a la evacuación de los ciudadanos de Israel — al menos, a todos aquellos que deseen salir de la zona conflicto.

En vista del cierre del espacio aéreo de ese país, el avión de repatriación tuvo que partir desde Egipto. Por esta razón, este lunes por la mañana los ciudadanos primero debieron ser trasladados desde Tel Aviv en un autobús y dos coches de la Embajada checa. Como dijo a la Televisión Checa Cyril Bumbálek, primer secretario de la Embajada checa en Israel, el traslado a Egipto se vio alterado por una alarma de cohetes.

“Las personas tuvieron que abandonar el bus y se acostaron en el suelo junto a la carretera. Esperaron a que terminara la alarma de cohetes y continuaron en el viaje. En lo demás, el viaje transcurrió de modo normal”.

Pasado este susto y también la preocupación que se disparó desde el fin de semana pasado con el ataque de Israel a Irán, los pasajeros que arribaron a Praga reconocieron que la primera sensación al pisar suelo checo fue de alivio, como contó a la Radio Checa Kateřina Elbaz Lepší, quien vive en Israel con su familia.

Chequia sigue repatriando a sus ciudadanos desde Israel | Foto: X de Jan Lipavský

“Me siento muy bien, sobre todo por estar en casa. Agradecemos mucho el poder regresar acá. La situación en Israel no es buena, es dramática. Yo vivo allí con mis dos hijos y ellos también ya temían ante lo que podría pasarles. Vivimos muchas cosas allí, pero esto ya fue demasiado. Naturalmente que querremos volver allá, porque mis hijos tienen allí a su padre. Pero, mientras la situación se mantenga así de tensa, con el espacio aéreo cerrado, no regresaremos allí”.

Del mismo modo, Petr, quien había ido a Israel de vacaciones, se mostró feliz de haber podido regresar en este vuelo especial.

“Allí es totalmente otro mundo. Uno va a acostarse por la noche y es muy probable que a cada rato suene la alarma y lo despierte”.

Otros interesados en regresar a Chequia que ya no cabían en el avión tendrán que esperar o aprovechar los vuelos organizados por otros países europeos. Tal fue el caso de un avión enviado por el gobierno eslovaco que partió desde Jordania y entre cuyos pasajeros hubo 14 checos. Ese avión aterrizó en Bratislava en horas de la noche de este lunes.

Jana Maleková solicitó ser repatriada a Chequia junto con sus dos hijos, pero ya no entraron en el primer vuelo checo. También ella se muestra preocupada por la situación en la región, donde, asegura, intentar conciliar el sueño se ha vuelto una pesadilla.

“No hay seguridad allí. Pasamos las noches sin dormir y es muy normal que durante la noche tengamos que trasladarnos unas tres veces a un refugio”.

Aunque el conflicto es de larga data entre Israel e Irán, la actual escalada de violencia comenzó con ataques de Israel contra blancos militares e instalaciones nucleares de Irán durante la noche del jueves a viernes. Israel justificó su accionar señalando que refleja su empeño por detener la fabricación de armas nucleares por parte de la república islámica, mientras que el país atacado niega encontrarse produciendo este tipo de armamento. Desde la noche del viernes, Irán procedió a responder a la agresión con un ataque de cohetes y drones. Ambas partes informan de víctimas humanas y heridos, incluidos civiles.

Entretanto, el conflicto entre ambos países preocupa también a las potencias mundiales. El presidente estadounidense, Donald Trump, por ejemplo, abandonó prematuramente la cumbre del grupo G7 celebrada en Canadá y regresó a su país para convocar en Washington una sesión del Consejo Nacional de Seguridad.

Autor: Ivana Vonderková | Recursos: ČTK , Český rozhlas
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