Diplomáticos chinos persiguieron en Praga a la vicepresidenta de Taiwán para intimidarla
Diplomáticos chinos quisieron intimidar en Praga a la vicepresidenta de Taiwán, Hsiao Bi-khim, a la que estuvieron siguiendo durante su visita oficial del año pasado. La información, conseguida por la Radio Checa, fue confirmada por la inteligencia militar. En el contexto europeo, no se había producido ningún caso así.
La vicepresidenta de Taiwán eligió Praga en marzo de 2024 como su primer viaje oficial al extranjero después de que se impusiera en las elecciones el mandatario Lai Ching-te. Su visita de tres días a uno de los países occidentales que más abiertamente apoyan la causa taiwanesa no gustó a Pekín, que considera que la isla es parte de China.
Por los medios habituales diplomáticos, la República Popular expresó sus protestas ante las reuniones de mandatarios checos con una representante taiwanesa a la que no reconocen.
Pero no se quedaron ahí. Según ha publicado iRozhlas.cz, el servidor de la Radio Checa, diplomáticos chinos siguieron a la política con el plan de intimidarla incluso físicamente, según ha reconocido el portavoz de la Inteligencia Militar, Jan Pejšek.
“Se trataba de vigilancia física de la vicepresidenta, hasta el punto de ponerla en peligro, la obtención de información sobre su programa y un intento de documentar sus reuniones con representantes destacados de la escena política y pública checa”.
Pejšek explica que se trata de una flagrante violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas cometida por personas acreditadas como diplomáticos en la capital checa.
El plan incluía provocar un accidente
La operación fue preparada por la sección militar de la Embajada de China en la República Checa y antes de que Hsiao Bi-khim aterrizara en Praga, ya se había puesto en marcha. Diplomáticos chinos esperaban a la vicepresidenta en el propio aeropuerto Václav Havel de la capital.
En su persecución, incluso estuvieron a punto de provocar un accidente, después de que un vehículo de la Embajada de China siguiendo al convoy oficial se saltara un semáforo en rojo.
Otra parte de la operación contaba incluso con atemorizar a la mandataria “creando unas condiciones que provocaran una acción cinética demostrativa”, como la describió a la Radio Checa Petr Bartovský, director de la Inteligencia Militar. Sin embargo, esta acción, que según la Radio Checa se trataría de provocar un accidente con el coche de la vicepresidenta, se abandonó en la fase de preparación. La inteligencia checa explica que la política nunca estuvo en peligro, porque contaban con ese escenario y estaban preparados para actuar.
La Embajada de China no ha querido responder a las preguntas al respecto realizadas por el servidor iRozhlas.cz.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores checo, Mariana Wernerová, no quiso entrar en detalles o valoraciones.
“La cuestión de la conducta del personal de las misiones diplomáticas es tema de nuestra comunicación con la parte china, y esta conoce perfectamente nuestra postura respecto al cumplimiento de los principios básicos que se aplican por lo general a todas las misiones. Por razones comprensibles, no haremos más comentarios sobre los detalles de este o cualquier otro caso sensible”.
"Deberíamos responder como un país soberano"
Sí dio su opinión el presidente del Senado checo, Miloš Vystrčil, una de las personalidades con las que se encontró en Praga Hsiao Bi-khim.
“Lo considero una gran indecencia y no creo que sea en algún modo aceptable. Creo que deberíamos responder a ello como un país soberano y convencido”.
Miloš Vystrčil es una de las figuras que más han trabajado para que las relaciones checo-taiwanesas sean tan estrechas. Durante un viaje de apoyo de Vystrčil y otros representantes checos a Taiwán en 2020, pronunció incluso un famoso discurso en el Parlamento en Taipéi: “Yo soy un taiwanés”, dijo, parafraseando el “Yo soy un berlinés” de Kennedy en 1963.









