Conferencia de Praga sobre la protección de la capa de ozono estipuló los límites para el uso del bromuro de metilo

La Conferencia del Protocolo de Montreal sobre la protección de la capa de ozono, acabada el viernes en Praga, estipuló los límites para el uso del bromuro de metilo en el año 2005. Las cantidades acordadas son inferiores a lo que exigieron los países participantes al principio. Según informó el vicepresidente de la Convención de Viena para la protección de la capa de ozono para Europa del Este, Jirí Hlavácek, la Unión Europea podrá usar el año próximo casi 4 400 toneladas de bromuro de metilo en vez de las 5 000 exigidas. EE. UU., que pidió casi 10 mil toneladas, podrá usar aproximadamente 8 mil toneladas de la sustancia. El bromuro de metilo deteriora la capa de ozono sesenta veces más rápido que los freones. Se utiliza generalmente en la agricultura como insecticida para proteger fresas, tomates y otros cultivos, pero también como disolvente industrial y desinfectante.

Los representantes checos en la conferencia propusieron lo que se conoció como la Declaración de Praga, un llamamiento a los países del mundo a que aseguraran una cooperación eficaz para cumplir los compromisos de todos los tratados internacionales referentes al medio ambiente y las sustancias químicas. A la Declaración de Praga se han sumado ya 60 países.