Chequia: fuerte en seguridad, regular en toma de decisiones; Pavel ve una señal alarma

Un informe del think tank Globsec sitúa a la República Checa en la categoría media por su capacidad de respuesta a las crisis de seguridad, mientras el presidente Petr Pavel advierte sobre posibles problemas en el cumplimiento de los compromisos de gasto en defensa, lo que habría motivado la visita del secretario general de la Alianza, Mark Rutte, a Praga.

República Checa tiene potencial, pero le falta decisión. Así lo indica un reciente informe del centro de análisis Globsec, que destaca que el país dispone de una base institucional sólida y una industria de defensa fuerte, pero, al mismo tiempo, no se destaca por su capacidad en la toma de decisiones en situaciones de crisis.

El informe, titulado Preparación para el combate anual en el flanco oriental 2026, analiza diez países de la Alianza en Europa del Este y concluye que el aumento del gasto militar desde 2022 no siempre se traduce en una capacidad de reacción rápida ante crisis.

Petr Pavel durante un debate sobre la dirección de la OTAN  (2025) | Foto: X de Petr Pavel

El analista Martin Sklenář, que participó en la elaboración del informe, destacó en conversación con el periodista Vít Pohanka, del equipo en inglés de Radio Praga Internacional, que el elemento clave ya no es únicamente la capacidad militar acumulada, sino la posibilidad real de emplearla con rapidez.

“Se trata de una tendencia general que observamos en toda la región, y hemos analizado los países del flanco oriental de la OTAN, es decir, diez países desde Finlandia hasta Bulgaria. Vemos un aumento de la capacidad y de las capacidades militares. Lo que queríamos analizar es si los países están realmente preparados para utilizar esa capacidad militar, y para eso se necesitan decisiones políticas”.

Martin Sklenář | Foto: AA/ABACA,  Abaca Press / Profimedia

El informe señala que esta diferencia en la capacidad de reacción coloca a la República Checa en la categoría de países “intermedios”, con estructuras institucionales sólidas, pero con procesos de decisión menos previsibles en situaciones críticas.

En este sentido, el estudio identifica la toma de decisiones políticas como un factor determinante en la preparación defensiva.

“Se necesitan decisiones de instituciones, ya sean constitucionales, parlamentos, gobiernos u otros niveles institucionales que deben decidir. Y para ello también analizamos los aspectos políticos de la toma de decisiones. Y en ese sentido, la situación es más diversa.

Algunos países son capaces de decidir con rapidez, y es más previsible que decidan sobre el uso de capacidades militares si es necesario”.

GLOBSEC presentó en Praga el «Plan de acción para una preparación militar real» | Foto: GLOBSEC

Sklenář añade que los procedimientos democráticos explican parte de esa lentitud, sin que ello implique necesariamente una debilidad del sistema.

“Los países que situamos en la categoría intermedia tienen buenas bases, pero quizá su configuración política actual implica que debemos señalar algunas posibles fricciones que pueden surgir durante las deliberaciones políticas sobre decisiones importantes. Esos son los países de nivel medio, y luego tenemos los países de nivel bajo, que presentan más dificultades en su situación política”.

El informe propone posibles mejoras en la rapidez de respuesta institucional sin debilitar los controles democráticos.

“Lo que analizamos es si los países podrían encontrar formas de acelerar el debate, los procedimientos o el proceso para llegar a decisiones que puedan ser necesarias en una situación de crisis. No a expensas de los principios democráticos. Esos principios pueden protegerse y garantizarse incluso en un procedimiento más rápido. Pero puede haber oportunidades para hacer las cosas de manera algo diferente, centradas más en la velocidad del proceso de toma de decisiones”.

Además de la cuestión institucional, Globsec destaca el papel estratégico de la industria de defensa checa, considerada uno de los principales activos del país dentro de la arquitectura de seguridad europea.

“Lo que argumentamos básicamente es que la industria de defensa es un elemento central de la preparación defensiva y de la disuasión necesaria para mantener la paz y la estabilidad en Europa. No solo hay que demostrar que se dispone de fuerzas armadas fuertes, que se pueden utilizar, desplegar y decidir su uso, sino también que se tiene la capacidad de mantener el esfuerzo militar durante el tiempo que sea necesario. Y ahí entra en juego la industria. La capacidad y la rápida adaptación de la industria es algo que consideramos una parte muy importante del cálculo general que los potenciales adversarios deben tener en cuenta cuando piensan en posibles acciones agresivas. No es una compensación. Es una parte muy importante de la disuasión”.

La visita de Rutte a Chequia, una señal de alarma Pavel

En paralelo al informe, la atención política se centra en la visita del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a Praga, donde se reúne con el primer ministro Andrej Babiš para tratar los compromisos de gasto en defensa.

Petr Pavel y Mark Rutte  (2025) | Foto: Zuzana Bönisch,  Oficina presidencial de la República Checa

El presidente de la República Checa, Petr Pavel, señaló en declaraciones a la Radio Checa que esta visita se enmarca en el seguimiento habitual de la Alianza a los países que podrían no cumplir los objetivos acordados. Según Pavel, el secretario general percibe que la República Checa está todavía, en términos de apariencia, en el límite del gasto mínimo y también “sabe muy bien” que parte de los gastos que el Gobierno ha incluido en defensa “probablemente no serán considerados elegibles”.

Pavel añadió que este tipo de visitas son habituales en el periodo previo a las cumbres de la OTAN cuando existen dudas sobre el cumplimiento de los compromisos.

En la última cumbre de la OTAN en La Haya, los Estados miembros acordaron elevar el gasto en defensa hasta el cinco por ciento del PIB, de los cuales el tres y medio por ciento debería destinarse a armamento.