Babiš: “No es bueno que los altos funcionarios se demanden entre sí”
El primer ministro checo, Andrej Babiš, afirmó que “no es bueno que los altos funcionarios se demanden entre sí”, en referencia a la decisión del presidente Petr Pavel de recurrir al Tribunal Constitucional tras ser excluido de la delegación checa que asistirá a la próxima cumbre de la OTAN. El jefe del Gobierno dijo que respeta la postura del presidente, aunque defendió que el Ejecutivo actuó de forma “pragmática” al decidir la composición de la delegación, según declaraciones recogidas por la agencia ČTK.
Babiš explicó que la decisión del Gobierno se basa en consideraciones prácticas sobre el funcionamiento del encuentro. “Hemos decidido de forma pragmática y, sobre todo, práctica, en función de cómo se desarrollará la cumbre. No es cierto que la cena informal sea solo un acto representativo; al contrario, allí a menudo se negocia mucho más. Por eso la delegación debe ser a nivel gubernamental y no tendría sentido que estuviéramos juntos en la delegación”, señaló el primer ministro.
El líder del Gobierno también recordó un conflicto anterior con el presidente, cuando este se negó a nombrar al político de Automovilistas Filip Turek como ministro. Babiš afirmó que no presentó una demanda ante el Tribunal Constitucional en aquel caso, a pesar de considerar que la decisión presidencial podía ser inconstitucional. Por entonces, Pavel se negó a nombrar a Turek luego de que se conocieron mensajes atribuídos al político de tinte racista, xenófobo y misógino, además de ser denunciado por amenazas, entre otras posturas polémicas, como el hecho de que su perfil de Twitter (renombrada X) fuera @DolphSegal ("@Dolph", leído "Adolf"; "Segal", posiblemente leído como el saludo nazi "Sieg Heil").
La oposición, en cambio, ha respaldado en su mayoría la decisión de Petr Pavel. Desde la ODS, Martin Kupka calificó la demanda como un “paso lógico”, mientras que el líder de STAN, Vít Rakušan, afirmó que comprende la postura del presidente. Representantes de TOP 09, Piratas y KDU-ČSL también criticaron al Gobierno por haber llevado el conflicto hasta los tribunales, según sus declaraciones a medios y en redes sociales.