¡Ánimo, Antonín! Tras su debacle kafkiana ante el Atlético, todos apoyan al guardameta checo Kinský

Antonín Kinský, sustituido por Guglielmo Vicario

La imagen del arquero del Tottenham, el checo Antonín Kinský, cabizbajo y taciturno yéndose a los vestuarios en el minuto 17 del partido ante el Atlético de Madrid, tras cometer dos errores garrafales que significaron dos goles en contra, ha dado la vuelta al mundo. Ahora empieza el arduo trabajo de levantarse, ganar confianza y volver a jugar. Y sus colegas lo apoyan.

Fue un desastre en toda la regla. Inexplicable y hasta kafkiano, por lo absurdo y surrealista. Y la crónica de una muerte anunciada también. Después del primer error, en el minuto 5 (y que no fue error, fue mala, suerte, se resbaló, el césped estaba húmedo, le suele pasar a los mejores, poco después le sucedería a un compañero), se notaba a la legua que Antonín Kinský, la joven promesa checa de la portería de 22 años y el llamado a ser el heredero de Petr Čech, no iba a tener una noche tranquila ni agradable. Y no la tuvo. Primer error tempranero, se resbala, cae, regala la pelota y gol absurdo del Atlético.

Luego vino el 2-0, que no fue su culpa, otro compañero se resbaló y regaló otro balón que los colchoneros aprovecharon.

Pero pronto, muy pronto, llegó el segundo error de Antonín Kinský, en el minuto 15 y que significó el 3-0.

Antonín Kinský | Foto: Reuters

Un error peor incluso que el anterior, más llamativo y rocambolesco, ya que en este caso no se resbaló, pifió un balón fácil por la falta de confianza, pase atrás de un compañero, normal, ni demasiado exigido, y no pudo con los nervios, no pudo con la presión, el miedo del portero ante el balón. Pifió y se la dejó en bandeja a Julián Álvarez, para que marcara a placer. Minuto 15, 3-0, dos errores garrafales de Kinský en su debut y tal vez despedida en Champions con el Tottenham. Igor Tudor, su entrenador, decidió quitarlo de la cancha y poner a Vicario, el cancerbero titular, en el minuto 17. El público del Metropolitano aplaudió a Kinský, ¿pero como muestra de apoyo o de burla?

¡Ánimo, Tonda!, dicen ahora sus amigos, entre ellos Zdeněk Zlámal, ex arquero de la selección checa. Todos lo apoyan, el mundo del fútbol se ha volcado con él, a muchos les ha pasado, los errores en el fútbol son pan de cada día, pero dos errores tan vistosos, en su debut en Champions ante un rival de la talla del Atlético, seguro que lo van a marcar profundamente. Puede que hasta sea el fin de su carrera en el Tottenham, especulan algunos.

Tonda (así le dicen cariñosamente a Antonín) volverá pronto, pero probablemente no al Tottenham, opina el ex portero Zlámal. Primero necesitará recuperarse y que lo apoyen, comenta en declaraciones a la Radio Checa, en las que no lo exculpa de los errores.

Zdeněk Zlámal | Foto: Profimedia

“Ambos fueron errores graves de Tonda Kinský. En el primer error, se resbaló, a pesar de que domina la técnica de disparo, por lo que no tuvo un buen día en este partido. El segundo gol no fue error de Tonda, su compañero Micky van de Ven también se resbaló, así que hubo algún problema con el césped o los jugadores del Tottenham no eligieron el calzado adecuado. El tercer gol fue error suyo, completamente, una pifia inexplicable. Sospecho que el entrenador quería hacer algún cambio y decidió ponerlo al arco, pero no fue su noche. Tonda es un portero joven, llevaba mucho tiempo sin jugar, desde octubre pasado, y ponerlo en un partido tan difícil de la Champions League no es nada fácil, y en su debut en la competición, más encima. Sinceramente, creo que esto fue más un error del entrenador Igor Tudor que de Tonda Kinský”.

Y claro, Zdeněk Zlámal, que jugó tanto en la selección checa como en equipos locales y de otros países europeos, sostiene que esto no puede ser el fin, que con solo 22 años, Kinský tiene todo un futuro esplendoroso por delante.

“No creo que esto sea el fin de su carrera. Estoy seguro que Tonda Kinský lo superará, aunque sea difícil. Tiene un arduo camino que recorrer, claro está. Sin embargo, no estoy de acuerdo con su entrenador Igor Tudor, que alega que quiso proteger al portero al sustituirlo. Fue todo lo contrario, lo perjudicó. Habría sido un poco más sensible dejarlo jugar hasta el descanso, por lo menos, pero sacarlo en el minuto 17, muy mala decisión, no aportó nada al partido, no ayudó en nada y solo minó la confianza en sí mismo de Tonda Kinský, que tendrá que luchar para recuperarse. No fue nada juicioso por parte del entrenador Tudor quitarlo del césped en el minuto 17”.

Otros jugadores también salieron en defensa de Antonín Kinský.

El ex guardameta de Inglaterra, Joe Hart, dijo que está tratando de comprenderlo de alguna manera y que lo siente mucho por Kinský. “Tuvo 15 minutos terribles, ese resbalón y el tercer gol. No sé qué decir al respecto. Estoy destrozado por él. Este Tottenham es un completo caos”, añadió el guardameta con 75 partidos con la selección nacional, quien jugó brevemente con el Tottenham.

El ex portero de la selección española, David de Gea, que sabe de errores también (el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra) salió a defenderlo en redes sociales: “Nadie que no haya jugado de portero puede entender qué tan difícil es jugar en esa posición. Mantén la cabeza en alto y tendrás otra oportunidad”, escribió en su cuenta en X.

El partido concluyó con un 5-2 de ventaja para el Atlético de Madrid, lo que deja la eliminatoria de octavos de final muy bien encaminada para los colchoneros, pero no es tarea imposible. Y la vuelta en Londres, el próximo miércoles 18 de marzo, no la jugará Antonín Kinský, eso es seguro. Su nerviosismo, inexperiencia y falta de práctica le pasaron factura. ¡Ánimo, Antonín!

Autores: Vojtěch Šafář , Gonzalo Núñez | Fuente: Český rozhlas
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