Aneta Langerová, desde el pop hasta una confesión más íntima
Desde que ganó la primera edición del concurso musical Chequia busca a su Superestrella, conocido en España como Operación Triunfo, la cantante Aneta Langerová sigue brillando en los escenarios nacionales mostrando varias facetas, desde el pop clásico hasta temas mucho más íntimos y llenos de emoción.
Al ganar en 2004 el concurso Chequia busca a su Superestrella, Aneta Langerová tenía apenas 17 años y el triunfo dio un impulso trascendental a su trayectoria. El mismo año la cantante debutó con el disco Un montón de ángeles (Spousta andělů), con uno de sus mayores éxitos titulado Cuerpos pecadores, alas de mariposa (Hříšná těla, křídla motýlí).
Gracias al enorme éxito que cosechó el álbum, la cantante lanzó al año siguiente también un directo.
Pero ya en aquella época quedó claro que Langerová no se conformaría con convertirse en una estrella más del pop. Una nueva dirección tomó con su segundo disco, titulado Toque (Dotyk), en 2007, que ya se desarrollaba en un ambiente mucho más alternativo que el de debut y ofrecía canciones mucho más íntimas y personales.
En 2009, la cantante lanzó el disco Soy (Jsem) que buscaba un camino medio entre el pop y la música alternativa, para conquistar a sus seguidores cinco años después con el álbum Na Radosti, que incluye 12 canciones sobre mujeres, a las que en su música une la fragilidad y la pureza, así como la valentía de seguir su propio camino y escuchar su voz interior. Su último trabajo de estudio, del 2020, lo editó Langerová bajo el nombre de Dos Soles (Dvě slunce) que se desarrolla en “un espacio interior infinito donde está permitido soñar”.








