Tranvías de Praga

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Los fines de semana circula por la capital checa el llamado tranvía nostálgico No.91. También nosotros, en esta edición de Legados del pasado- testimonios del presente- subiremos, imaginariamente, a un tranvía nostálgico para recorrer la historia de este medio de transporte urbano en la capital checa Praga.

El 23 de septiembre de 1875 salió a las calles de Praga el primer tranvía, tirado por caballos. La línea de vía única medía 3 kilómetros y medio y conducía desde el suburbio industrial de Karlín hasta el puente de cadenas, al pie del Teatro Nacional.

La compañía denominada "Tranvía Praguense" inició la explotación de la línea con treinta trabajadores, de los cuales diez eran cocheros y el mismo número trabajaba en calidad de cobradores.

En la línea circulaban diez coches y la compañía contaba con 32 caballos de origen húngaro...

De los artículos publicados por la prensa de la época se desprende que los inicios del primer tranvía con tracción animal en Praga estaban llenos de percances. Dos días tras su puesta en marcha, el periódico Národní Listy escribía:

"El tranvía tirado por caballos tiene que superar, al parecer, numerosos obstáculos hasta que su circulación sea regular y rápida. Los vagones se descarrilan constantemente y ello provoca retrasos. Y, al parecer, tampoco los caballos quieren reconciliarse con su destino."

A pesar de los percances iniciales, el tranvía tirado por caballos, que circulaba desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche, con intervalos de 7 minutos, iba ganando popularidad, y pronto utilizaban sus servicios diariamente 4 mil pasajeros.

En 1876 la primera línea fue prolongada hasta la estación de ferrocarril de Smíchov. Los pasajeros podían viajar en tranvía a través de toda la ciudad, desde el suburbio industrial de Karlín, en el este, hasta la zona industrial de Smíchov, en el oeste. El único inconveniente consistía en que los pasajeros debían cruzar a pie el puente de cadenas sobre el río Vltava, cerca del Teatro Nacional.

En 1885 el tranvía con tracción animal contaba en la capital checa ya con seis líneas. Los coches de cada una de ellas llevaban en la frente placas de distinto color que facilitaban su identificación, y de noche se distinguían por luces de color. Por ejemplo, el rojo era el color distintivo de la línea de Vinohrady, mientras que el amarillo identificaba la de Smíchov.

En los años 80 del siglo XIX, los tranvías tirados por caballos circulaban en una red de 18 kilómetros, transportando diariamente a 6 mil pasajeros.

Hace 110 años, apareció en Praga el primer tranvía eléctrico. El novedoso uso de electricidad en el transporte urbano se debía al ingeniero Frantisek Krizík. Este experto en electrotecnia e inventor de una original construcción de lámpara de arco, se dio cuenta de que la Exposición Universal a celebrarse en Praga en 1891 sería una magnífica oportunidad para propagar la naciente industria electrotécnica y el uso de la electricidad en los transportes. A propósito, al ingeniero Frantisek Krizík no se debe sólo el primer tranvía eléctrico en el territorio checo sino también el primer ferrocarril eléctrico que enlazaba las ciudades de Bechyne y Tábor, en Bohemia del Sur, inaugurado en 1903.

El ingeniero Krizík tenía presente que para propagar el tranvía eléctrico no bastaba con un pequeño circuito de exhibición en el areal de la Exposición Universal. Lo mejor sería que el tranvía transportase a los visitantes hasta las puertas del recinto ferial. Y Krizík concluyó que la línea del primer tranvía eléctrico debía conducir desde la terminal del funicular en el alto de Letná, construido por el ayuntamiento con ocasión de la Exposición Universal, hasta el llamado Coto Real- un extenso parque público adyacente al areal de la Exposición.

Krizík dio inicio al trabajo sobre el proyecto y a los trámites administrativos en la primavera de 1890, pero obtuvo la respectiva licencia de las autoridades municipales tan sólo el 20 de mayo de 1891, cuando la Exposición Universal ya había abierto sus puertas.

La colocación de rieles que fue extraordinariamente rápida, terminó a principios de junio. Restaba acabar los edificios y tender los cables eléctricos.

Todo se hizo en un tiempo récord y el 6 de julio de 1891, Frantisek Krizík realizó el primer recorrido de pruebas en un tranvía eléctrico de su construcción.

El sábado 18 de julio de 1891 fue la histórica jornada en que se inició la explotación de la primera línea del tranvía eléctrico en la capital checa. La línea medía 800 metros. En la terminal de Letná había un amplio edificio de madera que servía como sala de espera y al mismo tiempo como cochera de los tranvías. En la contigua planta de máquinas se encontraba una locomóvil- máquina de vapor montada en ruedas-, que accionaba el dínamo. Éste suministraba a la línea la electricidad cuyo voltaje oscilaba entre los 120 y los 150 voltios. Durante la Exposición Universal de 1891 utilizaron el tranvía eléctrico 164 mil pasajeros.

En los años siguientes Frantisek Krizík pudo demostrar las ventajas de su tranvía eléctrico construyendo líneas que comunicaban Praga con sus suburbios industriales de Liben y Vysocany: Desde marzo de 1896 circulaban en las nuevas líneas 12 tranvías de Krizík, con la velocidad de 15 kilómetros por hora. Los tranvías eléctricos circulaban desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche, con un intervalo de 10 minutos. En un año transportaron más de 1 millón de pasajeros.

Hacia 1908, todas las líneas del tranvía eléctrico pertenecían ya a la municipalidad. Y también desde entonces los tranvías praguenses son de color rojo.

Los tranvías praguenses conocieron su auge en el período de entreguerras al ser contruída la mayor parte de la red que sigue siendo explotada hasta hoy en día. El centésimo kilómetro de la red de tranvías capitalinos fue construido en 1927.

Pero los tranvías conocieron en el siglo XX también un período negro. Fue cuando empezó a contruirse el metro y en el centro de la ciudad desaparecieron varias líneas. Algunos estudios preveían eliminar los tranvías de la Praga entera y sustituirlos por el metro y los buses. Afortunadamente, este loco proyecto no se llevó a cabo y los tranvías, como medio de transporte ecológico, están viviendo en Praga, al igual que en otras urbes europeas, su renacimiento. Praga cuenta ahora con 136 kilómetros de líneas, en 1995 se abrió una nueva línea al bairro de Modrany, y próximamente se abrirá otra, al barrio de Barrandov.