Se derrumba una conocida escultura brutalista del Puente de Barrandov en Praga

Una gran escultura de hormigón del puente Barrandov de Praga se ha derrumbado este viernes por la mañana, dejando un tramo de esa carretera, una de las más transitadas del país, llena de escombros. Pero la escultura cayó especialmente sobre el carril bici, con la fortuna de que no hubo que lamentar heridos. El tráfico del puente sí se vio afectado. Agentes de policía se encuentran en el lugar supervisando la seguridad.

Según el Ayuntamiento, la escultura brutalista levantada entre 1989 y 1990 por Josef Klimeš, llamada ‘Rovnováha’ (Equilibrio), de seis metros de altura y 15 metros de envergadura, llevaba acordonada durante algún tiempo debido a su mal estado, y la ciudad se preparaba para su demolición controlada y la construcción de una réplica.

Según la nieta de Josef Klimeš, Ludmila Mojžíšová, la familia ha llegado a un acuerdo para conservar los restos de la escultura colapsada. “A partir de esos componentes se pueden crear otros materiales”, declaró. Paralelamente, en colaboración con la Galería de la Ciudad de Praga, la familia prepara para este otoño una exposición dedicada a la obra en el espacio Kobka 17, donde podrían exhibirse partes de la escultura.